All Through the House
¡Jo, jo, jo!... Por adelantado.

Hace quince años, un barrio tranquilo, en época navideña, fue engullido por el miedo cuando Jamie Garrett, un niño de cinco años, fue misteriosamente raptado de su dormitorio para no ser visto nunca más. En la actualidad, durante las vacaciones de Navidad, Rachel Kimmel regresa a casa, desde la universidad, para encontrarse con que su barrio ha sido golpeado de nuevo por una oleada de terror. Un asesino violento se esconde detrás de una espantosa máscara de Santa Claus, dejando un rastro sangriento de mujeres y hombres castrados, sacrificados y arrojados junto a las escaleras de la casa de Garrett. Rachel vivirá una pesadilla horrible cuando descubra el retorcido secreto que se esconde tras la máscara.
Ummm… supongo que resulta bastante sencillo imaginarse cuál es ese “retorcido secreto” que descubirá la protagonista de All Through the House. Pero dejemos los secretos a voces a un lado y centrémonos en la película: ¡Santa Claus ha regresado a la ciudad! Vale, lo ha hecho con al menos nueve meses de adelanto; pero el rechoncho barbudo siempre es bienvenido cuando lleva el saco repleto de regalos y los ojos inyectados en sangre. Y es que el Santa de All Through the House viene a sumarse a una larga lista de entrañables asesinos navideños que conforman títulos como Black Christmas (1974), Silent Night, Deadly Night (1984) o las más recientes Santa’s Slay (2005) o Rare Exports (2010).



