Circle
mejor muerto que mal acompañado

Cincuenta desconocidos despiertan atrapados en una cámara enorme sin tener ni idea de cómo han llegado hasta allí. Dispuestos en círculo y si posibilidad de moverse, descubren que cada dos minutos uno de ellos debe morir ejecutado por un extraño dispositivo colocado en el centro de la habitación. Al poco se dan cuenta de que sus conversaciones y opiniones influyen de alguna manera en la persona elegida para morir por la máquina; entonces empieza un juego maquiavélico donde los valores de cada uno de los prisioneros será puesto a prueba.
Unas gotitas de “Saw”, la dosis adecuada de “Cube”, paralelismos con “Exam”, reminiscencias a “Mentes en blanco” y hasta algo del anime “Gantz” conforman el cocktail llamado “Circle”. Un nuevo thriller donde se exponen las debilidades y miserias de las relaciones humanas cuando somos puestos bajo presión. Vamos, un tema universal de nuestras sociedades, una trama que por otra parte causa un poco de pereza debido a la sobrexposición a la que se ha visto sometida, pues en los últimos años han sido muchas, quizás demasiadas, las películas que han puesto sobre la mesa aquello de enfrentar al hombre a su propia humanidad. Al fin y al cabo, y con unos cuantos años a las espaldas, dicha reflexión me parece pamplina muy trillada cuando se presenta como lo hace “Circle”. Ojo, no me entendáis mal: creo que estos thrillers suelen quedar bastante resultones en pantalla siempre que el empaque visual acompañe con un poco de tensión atmosférica, mirad sino la patata llamada “Game of Assassins”.




