Circle

mejor muerto que mal acompañado

Circle

Cincuenta desconocidos despiertan atrapados en una cámara enorme sin tener ni idea de cómo han llegado hasta allí. Dispuestos en círculo y si posibilidad de moverse, descubren que cada dos minutos uno de ellos debe morir ejecutado por un extraño dispositivo colocado en el centro de la habitación. Al poco se dan cuenta de que sus conversaciones y opiniones influyen de alguna manera en la persona elegida para morir por la máquina; entonces empieza un juego maquiavélico donde los valores de cada uno de los prisioneros será puesto a prueba.

Unas gotitas de “Saw”, la dosis adecuada de “Cube”, paralelismos con “Exam”, reminiscencias a “Mentes en blanco” y hasta algo del anime “Gantz” conforman el cocktail llamado “Circle”. Un nuevo thriller donde se exponen las debilidades y miserias de las relaciones humanas cuando somos puestos bajo presión. Vamos, un tema universal de nuestras sociedades, una trama que por otra parte causa un poco de pereza debido a la sobrexposición a la que se ha visto sometida, pues en los últimos años han sido muchas, quizás demasiadas, las películas que han puesto sobre la mesa aquello de enfrentar al hombre a su propia humanidad. Al fin y al cabo, y con unos cuantos años a las espaldas, dicha reflexión me parece pamplina muy trillada cuando se presenta como lo hace “Circle”. Ojo, no me entendáis mal: creo que estos thrillers suelen quedar bastante resultones en pantalla siempre que el empaque visual acompañe con un poco de tensión atmosférica, mirad sino la patata llamada “Game of Assassins”.

The Scopia Effect

Mi mente hecha trizas

The Scopia Effect

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

The Scopia Effect

Arriesgada propuesta de fantasmas del debutante Chris Butler, con reminiscencias a la decepcionante I am a Ghost, y a Origines - ganadora del premio a la mejor película en la pasada edición del Festival de Sitges – que intenta abrirse paso con un filme mucho más ambicioso y mejor orquestado que el de Mendoza, e igual de original que el de Mike Cahill.

Basia, una joven oficinista, decide someterse a una terapia de hipnosis con el fin de curar su estado depresivo, sin embargo durante la hipnosis se abre una puerta en la mente de Basia que no solo trastoca su oscuro pasado, sino también el de sus vidas pasadas. De manera que Basia comenzará a revivir todas y cada una de sus vidas hasta llegar a un punto en el que no será capaz de reconocerse ni a si misma, ni el tiempo-espacio que la rodea.

Sin duda alguna, el mayor handicap de The Scopia Effect es que requiere, por parte del espectador, de “una mente abierta”, dispuesta a adentrarse, sin reparos, en un juego peliagudo, debido, fundamentalmente, al montón de conceptos abstractos que se van adheriendo a la historia. Una historia, sin embargo, la mar de reconfortante y agradecida, pues una de las peculiaridades de The Scopia Effect es su desquiciante narrativa caleidoscópica, notoriamente heredada de la opera prima de Mendoza (I am a Ghost), y curtida de secuencias aceleradas, flashbacks que nos trasladan a diversos rincones del mundo, espacios imaginarios y cortes bruscos continuados.

Lo mejor: una joyita, buena dirección y clímax.

Lo peor: el tono cómico comentado y las ganas de tocarle los huevo al espectador con tanto flashback innecesario.


Attack of the Lederhosen Zombies

Forfait al terror

Attack of the Lederhosen Zombies

Steve es una estrella de snowboard venida a menos que se gana la vida trabajando en una estación de esquí austriaca de mala muerte como artista freestyle para divertimento de grandes y pequeños. A punto de abandonar su monótono trabajo y a su novia, le llega una última oferta para formar parte de un equipo de deportes extremos, pero antes de ver realizado su viejo sueño se enfrentará a un problemilla menor: una invasión zombie. Los experimentos del dueño de le la estación por crear una nieve artificial más duradera, tendrán como consecuencia la transformación de los turistas en muertos vivientes. Desmembrarlos y salvar a sus amigos serán las última tareas en la estación si Steven quiere alcanzar una carrera de éxito.

Creo que no fue hace mucho cuando hablaba de las “zombimedies”, comedia + muertos vivientes, quejándome un poco de su abundancia pero alabando su capacidad para entretener siempre que el presupuesto y la historia acompañasen: ahí quedan, nada menos, “Zombies Party”, “Zombieland”, “Cockneys Vs. Zombies”, “Zombibi” o “Dead Snow 2”. Pues bien, “Alpine Zombie Project”, también conocida como “Attack of the Lederhosen Zombies” (los “lederhosen” son los pantaloncitos cortos típicos de los tiroleses), llega desde Austria para continuar de forma directa con la tradición de todas las cintas mentadas, especialmente la saga de Wirkola por aquello de la nieve. Y lo hace con efectos especiales prácticos (¡gracias!), un humor inusual en cierta medida (dada su nacionalidad) y un buen presupuesto que soporte una estética digna (casi dos millones de euros).

Let us prey

Predicando en el desierto

Let us prey

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Let us prey

La comisaria de una pequeña población se prepara para una noche cualquiera, patrullan las calles desiertas y vigilan al único recluso. Antes de la medianoche una de las agentes, una recién llegada, presencia un atropello y lleva al perpetrador hasta las celdas. Al poco, aparecerá el atropellado que resultará ser un misterioso hombre que conoce todos los secretos de los presos y los policías. Pronto, bajo la manipulación del extraño, la noche se tornará carmesí cuando los pecados de los presentes les obligan a sacar al monstruo que lleva dentro.

“Let us prey” es sin lugar a dudas una decepción, supongo que tanto para el espectador medio como para sus propios realizadores. Se adivina una intención interesante detrás de su equivoca parafernalia: la intención de narrar una historia de visos clásicos sobre la influencia que el pecado ejerce en los seres humanos, narrada desde una perspectiva cristiana pero haciendo uso del lenguaje del terror y el gore, esta última parte bastante favorecida en pantalla. Sin embargo, esta digna pretensión queda en entredicho a causa de unas actuaciones tanto o más lamentables que los personajes interpretados, y es que los pecados del guion, el cual merecería una visita de “6”, no se limitan a unos diálogos pretendidamente místicos – llenitos de citas bíblicas – sino que tampoco funciona a la hora de narrar la parte troncal de la trama. Resumiendo, en ningún momento parece que la película se dirija hacia un punto concreto, más allá de una sucesión de escenas truculentas faltas de cualquier justificación. Pecado doble cuando el núcleo de la historia es bastante simple, y hasta predecible, lo que daba para un desarrollo más profundo sobre todo en los caracteres, que para eso eran sólo ocho.

Lo mejor: Maquillajes y gore.

Lo peor: Actuaciones y narrativa.