Gravity
¿Preparados para pasar un buen mal rato?

¿Qué se os pasaría por la cabeza si os quedaseis a la deriva en la inmensidad del espacio? ¿Y si no fuera con una nave sino con vuestro cuerpo como única herramienta? Amigos, solo de pensarlo se me ponen los de pelos de punta. Según escribo se me han erizado. No es broma. Y según veía los magníficos avances de Gravity a los pelos como escarpias se añadía una sensación de incomoda ansiedad por la espera hasta el estreno. Hace mucho tiempo se empezó a hablar de ella. Su director, Alfonso Cuarón, advirtió que estaba preparando una obra de ciencia ficción en la que nos ofrecería cosas nunca vistas en una pantalla de cine. No sé si finalmente será así, pero de lo que no cabe duda es que, al menos por expectación, estamos ante una de las películas del año a todos los niveles.
La sinopsis es sencilla:
La doctora Ryan Stone, una brillante ingeniera especializada en medicina que está en su primera misión en un transbordador. Junto a ella se encuentra el veterano astronauta Matt Kowalsky, al mano de su último vuelo antes de retirarse. Pero en un paseo espacial de rutina se desencadena el desastre. El transbordador queda destruido dejando a Stone y Kowalsky completamente solos, unidos el uno al otro y dando vueltas en la oscuridad.



