Magic, Magic
Cuando la lucidez mental decide abandonarte

Una joven norteamericana, estando de vacaciones en Chile, empezará a ver perturbadoras imágenes que solo ella puede percibir. A partir de ese momento, su mejor amiga tendrá que volver a Santiago dejándola sola en un país donde se encontrará rodeada de extraños y se acrecentarán esas visiones.
“Es una experiencia muy perturbadora, pero no es la violencia o la sangre lo que la hace perturbadora. Es, definitivamente, un divertido, terrorífico y extraño viaje”. De esta manera define el director chileno Sebastián Silva la que es su penúltima película (la quinta en su filmografía), Magic, Magic, tras recibir el aplauso unánime de crítica y público en Sundance y en el pasado Festival de Cannes, donde la película de Silva tuvo protagonismo en la Quincena de realizadores. Ahora su obra aterriza en el Festival de Sitges con la misión de demostrar que todos los elogios recibidos durante los últimos meses están más que justificados. Esperemos que así sea…
En una entrevista reciente Sebastián Silva afirma que se inspiró en dos hechos a la hora de afrontar una película como Magic, Magic. Por un lado su amor por el género terrorífico en su vertiente más romántica. Salva se declara un ferviente admirador de El Exorcista (William Friedkin, 1973) – y quién no… – la única película que realmente logró provocarle miedo. Le aterra la posibilidad de perder las capacidades mentales y el hecho de que quiénes te rodean, demasiado absortos en sus propios problemas, se muestren ajenos a tu sufrimiento y tus necesidades. Y ese pánico lo asoció a la historia real de un grupo de jóvenes que viajaron hasta Río de Janeiro. Una de las chicas empezó a comportarse de manera muy extraña sin que ninguno de sus compañeros de viaje pudiera explicarse qué demonios estaba sucediendo. Cuando la muchacha, una noche empezó a masturbarse delante de todo el grupo, sus amigos llegaron a pensar que estaba poseída por una especie de ritual de magia negra. Pero esa no era la explicación. En realidad la chica sufría un ataque severo de esquizofrenia paranoica.


