Grand Piano
Tócala otra vez Elijah

- Título original: Grand Piano
- Nacionalidad: España | Año: 2013
- Director: Eugenio Mira
- Guión: Damien Chazelle
- Intérpretes: John Cusack, Elijah Wood, Kerry Bishé
- Argumento: Una nota escrita en la partitura anuncia al pianista que cualquier error que cometa comportará terribles consecuencias.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 4/5

Me encanta tragarme mis palabras, sobre todo cuando no son positivas… Confieso que entré en la sala siendo un mar de reticencias, con poca o ninguna confianza en que las premisas que conocía de este film funcionasen a lo largo de su metraje. Además, la firma de Rodrigo Cortés en la producción, con dos películas notables a sus espaldas (El concursante y Buried) pero también responsable en gran medida del ladrillo que era Emergo, no llegaba a endulzar la decepción que para mí supuso el anterior trabajo del director Eugenio Mira: la plúmbea Agnosia. Ambos nombres me sugerían que vería un ejercicio de estilo a la manera Norteamericana, visualmente solvente y completamente vacío, correcto y olvidable a las pocas horas. Nada más lejos de la realidad: Grand piano funciona y afina en cada nota de cine que produce; es entretenimiento puro, vacio y tramposón pero tan absolutamente bien ejecutado que roza, y en muchos casos supera, lo memorable. Me como mis palabras y comienzo los aplausos…
Elijah Wood es Tom Selznick, un pianista que regresa a los escenarios tras 5 años de retiro. Y lo hace por la puerta grande, interpretando una de las piezas más complicadas escritas para piano y orquesta, pieza cuyo autor fue, además, su mentor. Un exorcismo para su miedo escénico preparado por su esposa, una famosa actriz (Kerry Bishé) que desea que su marido recupere la seguridad en sí mismo. Nada más iniciar el concierto, con un lleno absoluto y un público expectante, una nota escrita en la partitura le anuncia que cualquier error que cometa o cualquier intento de llamar la atención significará una muerte segura para él o para su mujer. Sin poder detener la actuación y aislado ante la multitud emprende una comunicación secreta con su misterioso acosador (John Cusack) mientras sus dedos recorren frenéticamente las teclas del piano… Sin duda está ante el concierto de su vida y, si no se aplica, también el de su muerte…
La idea inicial de Grand piano nos recuerda a otras cintas de individuos incomunicados y enfrentados a un enemigo invisible pero con voz casi omnipresente. Colin Farrell en Phone Booth (Última llamada) o Johnny Depp de Nick of time (A la hora señalada) serían parientes muy cercanos de nuestro sufrido pianista; al igual que en éstas un espacio amplio se transforma, por la magia del cine, en un claustrofóbico nicho del que protagonista trata desesperadamente de salir ante la indiferencia de una multitud presente (aunque invisible ya que Mira apenas nos da planos de ellos) y también, como en las anteriores, el espectador contempla con impotencia como los intentos de escapar de la situación van, uno por uno, siendo neutralizados mientras el cronómetro sigue su rumbo…
Lo mejor: Una realización impecable y visualmente excelente. Wood se apunta otro acierto... ¿Cuántos lleva ya este chico?
Lo peor: Algunos secundarios no dan el pego. Muchas de las cosas se ven venir a kilómetros. Aunque excelente es una fantasmada en toda regla.



