Festival de Sitges. Día 1.
Un comienzo magnífico

No olvidéis pasaros por nuestro facebook, donde Alejandro y Tito Jesús están colgando unas estupendas fotografías en exclusiva del Festival de Sitges.
La amenaza de tormenta se cierne sobre el cielo de Sitges, todo está listo y los nervios a flor de piel. Lejos del auditorio, en el cine Retiro, está a punto de comenzar la primera de las películas y las caras de sueño se combinan con las de ilusión porque esto comienza. Contracted nos habla sobre los peligros de la promiscuidad sexual, de las fatídicas consecuencias del “rollito de una noche”. Con actuaciones muy flojas y algunas situaciones tontorronas, la película desaprovecha en un poco su interesante premisa aunque en conjunto es un título tan entretenido como desagradable… Y es un rato asquerosa.
El nuevo acercamiento de Neil Jordan al cine de terror (Byzantium) recoge aromas de su Entrevista con el vampiro con claras intenciones de recuperar el lustre que como director ha perdido en estos años… Los chupasangres en esta ocasión pierden su carácter homoerótico y se acercan más al romanticismo clásico y las relaciones familiares en una cinta pausada, pero de interés creciente, que finaliza siendo una delicia. Recomendable para todo tipo de públicos.
Rigor mortis, es una cinta asiatica, sofisticada visualmente y confusa argumentalmente, que mezcla vampiros, fantasmas, tradición y algunos mamporros de artes marciales, en un espectáculo plagado de pirotécnia y efectos digitales que se queda a medio gas… Eso sí, como vecindario es la mar de animado.



