Fear of the Dark

Mejor dejar las luces apagadas...

Fear of the Dark

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Fear of the Dark

Ryan es un niño de doce años con un espantoso miedo a la oscuridad. Algo que, aparentemente, es propio de su edad, convierte las noches de Ryan en un auténtico suplicio. Sus padres, concienciados con su miedo y paranoia, han diseñado una casa a medida del pequeño, donde hay una luz en cada rincón, y una bombilla de repuesto y una linterna en cada cajón.

Después de mucho tiempo, los padres deciden salir una noche, dejando a Dale, el hermano mayor, al cuidado de Ryan. Sin embargo, es una noche de tormenta, por lo que corren riesgo de sufrir un apagón. Ryan acaba confesándole a su hermano Dale que en la oscuridad moran seres que sólo aparecen de noche…

Fear of the Dark es una película muy pequeñita. Quizás demasiado, lo que le resta mucho alcance con y sin motivos. A nivel argumental, no pretende más allá de contar una historia más o menos bien hilvanada en la que te lleves un par de sustos y estés entretenido sus escasos noventa minutos; no tiene gore, no es su territorio, pero también es cierto que en este tipo de productos a veces una buena ración de sangre anima y sirve para tener un distintivo. A este que escribe, no le hizo falta, pero no ofrecer apenas violencia y casquería equivale a quitarse de enmedio a un buen número de potenciales espectadores. Tampoco tiene un presupuesto holgado: hablamos de un único escenario, una casa, y un par de actores, los dos hermanos, durante el noventa por ciento del metraje. Iluminación, montaje, planificación… no están nada mal durante la mahyor parte de la cinta, tratándose de un producto de estas características, pero todo tiene un cierto tufo amateur, algo que seguramente también aleje a otros tantos espectadores. Además, el capítulo maquillaje y efectos flojea, y mucho. Imposible saber si un presupuesto más holgado hubiera implicado unos seres más sofisticados u originales a este respecto, pero lo cierto es que sus apariciones son lo más reprochable de toda la película.

Lo mejor: El clima está muy bien creado.

Lo peor: La falta de presupuesto acaba jugando en su contra.


Open Windows

Primer trailer y cartel de lo nuevo de Nacho Vigalondo

Open Windows

Aunque en España no esté obteniendo reconocimiento, Nacho Vigalondo se está haciendo hueco en el extranjero. No es el primer director español que pretende hacer cosas diferentes y es ninguneado en su tierra. Lo que está claro es que tampoco será el último. Tenemos jóvenes cineastas con ganas de hacer industria a partir del cine de género que, salvo contadas excepciones, no son reconocidos y, al menos aquí, nunca terminan de explotar. Estados Unidos, como buen ojeador, sabe cuando llevárselos para qué hagan buenas cosas allá. Fuga de cerebros lo llaman. Así, tras la notable Los cronocrímenes (2007) – de la que el maestro Cronemnberg tanteo la posibilidad de dirigir un remake- y la fallida Extraterrestre (2011), ha encontrado hueco entre el mix de directores multiculturales que construyeron The ABCs of Death (2012) y repetirá en la secuela que ya se prepara. Su siguiente largometraje es Open Windows. Esta vez, con producción española, francesa y estadounidense y un variopinto reparto en el que destacan Elijah Wood y la ex pornstar Sasha Grey.

Un hombre busca a una actriz que ha sido secuestrada por un malvado individuo. La trama se desarrolla en tiempo real y observamos su acción a través de la pantalla de un ordenador portátil que está conectado a Internet.

The Station

Monstruos glaciares invadirán Sitges

The Station

Janek es un técnico que trabaja en una estación de observación climática en los Alpes. Es un solitario que apenas tolera a lo científicos que comparten su misma misión. Y las cosas se complican todavía más con inminente visita de la ministra de Medio Ambiente, que provoca el estallido de las rivalidades entre los residentes de la estación. De pronto todos agradecen que su rutina se vea interrumpida por un extraño descubrimiento. Un líquido rojo se vierte desde un glaciar próximo a causa del deshielo. Esta “sangre glaciar” resulta ser una sustancia muy especial, con efectos insospechados sobre los animales de la zona. Sin apenas tener ni idea d cómo ha ocurrido todo, Janek se encuentra defendiendo la estación contra una horda creciente de monstruos: los biológicos que acechan fuera, y los humanos en su interior.

El director austríaco Marvin Kren, autor de Rammbock, regresa a Sitges con una monster movie titulada The Station que muchos críticos ya se han apresurado a emparentar de manera muy directa con La Cosa (The Thing, 1982), el clásico imperecedero de John Carpenter (y que a su vez era una relectura del clásico de Howard Hawks, “El enigma de otro mundo”, de 1951). The Station ya fue presentada hace unas semanas en el marco del Toronto International Film Festival, dentro de la sección Midnight Madness; y las primeras críticas tras su debut son, en general, positivas… pero en modo alguna entusiastas. La destacan como una película sencilla, efectiva, con capacidad para mantener la atención del espectador sin demasiadas dificultades, pero que en ningún caso acaba resultando memorable. Algunos incluso la acusan de pisar terreno excesivamente conocido (por lo visto algunas escenas parecen sacadas directamente de “La Cosa”) y por lo tanto de cierta falta de personalidad.

Red Band Trailer para Machete Kills

El asesino Tex-Mex regresa con fuerza

Red Band Trailer para Machete Kills

Tras ser contratado por el presidente de Estados Unidos, Machete se embarca en una peligrosa misión: acabar con el líder de un cartel y un traficante de armas multimillonario y excéntrico llamado Luther Voz, quien ha ideado un plan para llevar el caos y la destrucción a todo el planeta con una potente arma espacial.

El reto de Robert Rodríguez está muy claro: Machete Kills debe superar en acción, humor, violencia, arsenal de armas y chicas despampanantes a su predecesora. Yo soy de los que piensa que no lo tendrá especialmente difícil. Machete, en cierto modo, me decepcionó. El potencial de Danny Trejo interpretando al propio Machete, un papel para el que parecía haber nacido, era espectacular y terriblemente prometedor. Sin embargo tuve la sensación de que Rodríguez se quedaba a medio camino. Que tuvo miedo a pisar el acelerador. Una sensación que se confirmó cuando tuve la oportunidad de ver Hobo with a shotgun y Father’s Day, un par de sensacionales grindhouses que me ofrecieron todo aquello que Rodríguez me racaneó en Machete. De manera que de Machete Kills tan solo cabe esperar una cosa: que le dé un par de hostias bien dadas en la cara al primer Machete.