Indigenous
Empacho de selva

- Título original: Indigenous
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2014
- Director: Alastair Orr
- Guión: Alastair Orr
- Intérpretes: Zachary Soetenga, Lindsey McKeon, Sofia Pernas
- Argumento: Cinco turistas americanos se pierden en la jungla panañema teniendo que evitar a los chupacabras para conservar la vida.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 1/5

Cinco jóvenes estadunidenses disfrutan de sus vacaciones en Panamá cuando oyen de una cascada oculta en la selva. Desestiman las advertencias locales sobre los “chupacabras” – mitad hombres, mitad demonios – que infestan la selva; de esa manera alcanzan la cascada para descubrir que las leyendas existen por algo: ¡qué empiece la cacería!
En su día, cuando publicamos la noticia sobre la existencia de “Indigenous”, comenté que esta cinta parecía a todas luces un pésimo mockumentary. Es justo que pidas disculpas pues su tráiler me llevo a una tonta confusión: no es un falso documental, a pesar de contener alguna breve pieza grabada con móvil; así que lamento la equivocación. Sin embargo no voy a pedir perdón por vaticinar la calidad de la cinta: “Indigenous” es mala y tópica hasta decir basta, tanto que, por momentos, estuve tentado a catalogarla como una “caspa movie” – ese tipo de películas que de tan malas que son provocan mucha diversión –. Desgraciadamente, una vez visionada, queda claro que adjetivos como “divertida” le quedan grandes a la obra de Alastair Orr. Mala a rabiar me extraña sobremanera que exista una edición en castellano, que es la que he podido “disfrutar”. Por si fuera poco, el doblaje está a la altura de los pobres valores de producción, y es que “Indigenous” intenta disimular el bajo presupuesto e incapacidad de sus responsables, pero no lo consigue ni un ápice. También queda en entredicho la labor de los actores, muchachos desconocidos cuyo futuro cinematográfico pongo en duda tras verlos en esta película.
Lo mejor: Ciertas escenas a cámara lenta, gracias a que generan una interesante dosis de vergüenza ajena.
Lo peor: El resto



