El amanecer del planeta de los simios
Todo planeta tiene un comienzo...

El origen del planeta de los simios fue una de esas raras ocasiones en las que un proyecto que pinta mal, va creciendo, elevando expectativas y, finalmente, se convierte en un gran éxito y una de las mejores películas del año. Al menos, para mí y otros muchos, eso es lo que sucedió con la precuela de la mítica El planeta de los simios (1968) que hace dos años llegó a los cines de todo el mundo. La taquilla, con 481 millones de dólares sobre un presupuesto de 90, dio el visto bueno para que se apresuraran a dar luz verde a la secuela. Así, continuando con los acontecimientos de la primera, nos proponen contemplar el paso definitivo de la humanidad para ser sometida por los simios.
Una creciente nación de simios genéticamente evolucionados, bajo el mando de César, se ve amenazada por una banda de seres humanos, que ha sobrevivido al devastador virus desatado diez años atrás. Alcanzan una frágil paz poco duradera, ya que ambos bandos son llevados al borde de una guerra, que decidirá cuál será la especie dominante de la Tierra.



