La Posesión
¡Que no paren las posesiones!

Como sucede con los programas sobre el mundo sobrenatural, el cine descubre cada día nuevas historias presuntamente verídicas para llevar a cabo sus guiones terroríficos. El “basado en hechos reales” constituye una marca cada vez más recurrida por Hollywood, y La posesión no es excepción. En este caso produce Sam Raimi, a través de su compañía Ghost House Pictures, lo que no produce excesiva confianza si tenemos en cuenta que, a nivel comercial, cosas como El grito (2004), El grito 2 (2006) y The Messengers (2007) han salido de sus despachos. El director es el danés Ole Bordenal, que previamente ya trabajó con la Ghost House en la curiosa La sustituta (2007).
La citada historia real en que se basa La posesión salió de un artículo de Leslie Gornstein para The New York Post, en el que contaba como una familia las había pasado realmente canutas debido a una caja de madera adquirida por la hija. Se dice que dicha caja era, en realidad, un contenedor para un Dibbuk, un espíritu maldito que parasita en los cuerpos humanos y los corrompe y destruye. Que te lo creas…




