No mires ahí

Haciendo frente a los fantasmas del pasado a golpe de crowdfunding

No mires ahí

Marta vuelve a casa de su madre para pasar unos días en compañía de su hermana pequeña en Madrid. El extraño comportamiento de la niña y el recuerdo latente de un triste suceso, harán que Marta sospeche que la casa está siendo habitada por una inquietante presencia.

Hoy os traemos una nueva propuesta que, como viene siendo muy habitual en los últimos tiempos, acude al micro mecenazgo como método de financiación. Se trata de No mires ahí, el nuevo cortometraje de un autor con solera como es Daniel Romero, director, entre otros, de Juan con miedo, un corto que fue preseleccionado para los Premios Goya 2011 y que tuvo presencia en más de 130 festivales en todo el mundo.

Bellflower

Las apariencias engañan

Bellflower

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Bellflower

Woodrox y Aiden se conocen desde que eran muy pequeños. Desde entonces adoran las películas de Mad Max y todo los artilugios que aparecen en estas. Por ello deciden hacer un lanzallamas y hacerse con un coche como el que aparece en dichos filmes. Esa será su forma de sobrevivir al “apocalípsis”, aunque sus vidas de por sí ya serán lo suficientemente problemáticas.

Lo mejor: La evolución de los personajes y el interior de la película.

Lo peor: Que a muchos no os vaya a gustar y lo infravalorada que está.


Sinister

Los caminos de Insidious son inexpugnables

Sinister

Ocurre de vez en cuando que una película de terror de presupuesto irrisorio se convierte en un éxito con una rentabilidad brutal. Lo hemos visto decenas veces durante la historia del cine. Todos sabemos que los responsables de La noche de los muertos vivientes (1968), La matanza de Texas (1973), La noche de Halloween (1978), Viernes 13 (1980), El proyecto de la bruja de Blair (1999), Saw (2004) o Paranormal Activity (2007) se forraron con sus inventos. Uno de los últimos casos en este tipo de sleepers es Insidious (2010), cuyo presupuesto, 2 millones de dólares (¡!), quedó todavía más invisible con una recaudación mundial de 98 millones, también en dólares. Aunque no seáis buenos en matemáticas, salta a la vista que alguien se lo ha llevado crudo. El caso es que un productor de aquella, Jason Blum (que también lo es de la citada Paranormal Activity o de la próxima y esperada The Lords of Salem, de Rob Zombie) ha decidido que para seguir con la buena racha lo mejor es explotar el filón: el resultado es Sinister.

Un periodista viaja junto a su familia investigando crímenes que luego convierte en novelas. En el desván de una casa encuentra películas en súper 8 con pistas más allá de lo que ocasionó el crimen original.

En el reparto tenemos a gente tan capaz como Ethan Hawke y Vicent D´Onofrio, y tras las cámaras a Scott Derrickson, un tipo al que tanto le da dirigirte la correcta El exorcismo de Emily Rose (2005) o cagadas como Leyenda urbana 2 (2000) y Ultimátum a la Tierra (2008), además de ser el más que probable director para el remake de Poltergeist (1982) que se estrenará algún año de estos. El estreno comercial en Estados Unidos está previsto para el 5 de Octubre.

Podéis ver el poster animado de Sinister siguiendo el enlace que aparece a continuación del trailer.

Undertaker

Una profesión con futuro

Undertaker

Los muertos han vuelto a la vida, terribles depredadores, los “regresados” se han esparcido alrededor del globo. Los escasos supervivientes se esconden lejos de las ciudades infestadas, asustados, solo existe un fino hilo de esperanza: el Enterrador.

Una figura solitaria que recorre las calles de las ciudades fantasmas, con una extraña pala en una mano y una bolsa para cadáveres en la otra. ¿Su ocupación? Enterrar definitivamente a los muertos, siempre por un módico precio. Sus clientes, los vivos, siguen viendo la apocalíptica realidad desde el egoísmo. Buscan que el Enterrador haga lo que ellos son incapaces. “Acaba con mi esposo, no puedo verlo así”. “Enterraría a mi hijo, pero no me atrevo a arriesgarme”. “Despedaza a mi vecino, siempre odie a ese cerdo”. El Enterrador sigue haciendo su trabajo entre las ruinas, solo, rechazando la compañía de aquellos que contratan sus servicios para enterrar un pasado como si los humanos fuesen quien para tomar esa decisión.

Undertaker (Sôginin – andâteikâ en japonés, lo que vendría a ser Enterrador) supone el debut tanto en la dirección como en la escritura de Naoyoshi Kawamatsu, cineasta japonés que ha llamado la atención de la prensa especializada por la intensidad de su breve mirada, poco más de sesenta minutos de duración, sobre el agostado mundo de los muertos vivientes. En los últimos tiempos, nos hemos acostumbrado a que desde Japón nos llegasen obras sobre zombis bastante irreverentes y gamberras (un servidor cree que el epítome de la comedia zombi podría ser la muy esperada Zombie Ass), y aunque no tratasen sobre redivivos, la verdad que lo más destacable de Japón viene últimamente de la mano del gore underground y el splatter cómico con gotitas de erotismo pinku.