Ghost Story
¿Qué desayuna Noboru Iguchi?

¿Será verdad que la alimentación y forma de vida oriental prolongan la vida y canalizan sabiamente la energía del cuerpo humano? Desde luego algún secreto tiene que haber, porque la proverbial diligencia nipona toma cuerpo en toda la avalancha de jóvenes directores japoneses especializados en el fantástico, un grupo que ya podríamos definir como “la generación post-Miike”. Unos cineastas que han perfeccionado las técnicas de rodaje y montaje para ofrecer, mínimo, un par de películas al año. Unos artistas que se desenvuelven principalmente en el gore, la comedia y, en definitiva, el cine de horror underground y canalla.
¿Nombres? Kengo Kaji, Yoshihiro Nishimura, Yûdai Yamaguchi, Tak Sakaguchi, Sion Sono… Reúnalos bajo un estupendo paraguas: la productora independiente Sushi Typhoon, o déjelos sueltos, y verá como en quince días ruedan una película, cuando menos, divertida. Y no se olvide añadir a la lista al hombre que no puede estar quieto, al infatigable, al adicto al trabajo: Noboru Iguchi.





