El obsceno instituto de Ryan Nicholson
| DIVERSIÓN: |
|
| TERROR: |
|
| ORIGINALIDAD: |
|
| GORE: |
|
Dos años después de un accidente que acabó con la vida, entre horribles estertores ácidos, del popular profesor Balszack, los próximos graduados del instituto Sloppy emprenden una nueva edición del evento caritativo “24 horas de hambre”. Encerrados en el instituto con 24 horas por delante sin comer, los jóvenes y sus profesores verán como un macabro asesino, disfrazado como la mascota del equipo, va acabando con ellos de las formas más crueles. Con las salidas cerradas, varios sospechosos en cartera y un rastro de muerte que no perdona a nadie, nuestros jóvenes protagonistas tendrán que descubrir la identidad de su asesino antes de que no quede ninguno.
Famine es el último trabajo del director “underground” especializado en gore Ryan Nicholson, también conocido por el estilo insultante de sus cintas, que transitan entre lo barato, lo sucio y lo depravado. Una nueva lectura del subgénero slasher, está vez adscrito al terror adolescente de instituto. Eso sí, siempre con una mínima calidad y un humor cínico lo suficientemente desarrollados como para interesar hasta al más estoico de los aficionados al terror. A pesar de seguir siendo necesario cierto entrenamiento en “cine basura” para disfrutar honestamente de todas las obras de Nicholson, es cierto que en sus dos últimas películas su cine ha experimentado cierta evolución suavizándose en cuanto a maneras, lo que a nivel narrativo se traduce como un acierto, pero a nivel gamberro pierde algo de fuerza. Esta tendencia se hizo sobre todo patente en su anterior trabajo, la divertida Star Vehicle, pero que también arrastra Famine. Aunque Famine va más cargada que su predecesora en cuanto a gore y cierta “misoginia cómica”, que siempre sobrevuela la obra de Nicholson.
Lo mejor: Una noche insomne cualquiera a completar con cine bizarro y demente.
Lo peor: Nada.