Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta
Curvas, cuero y metralletas

Un poderoso mafioso argentino utiliza todos los medios para detener a la mujer que lo quiere matar, una sensual mercenaria conocida como “la mujer metralleta”. La exorbitante suma de dinero que ofrece por la cabeza de la mujer pone en movimiento a un ejército de sicarios. Y también, por accidente, a un ingenuo DJ llamado Santiago, un joven común que deberá armarse de cojones para sobrevivir al bajo mundo y sobre todo, a la sanguinaria e irresistible Mujer Metralleta.
Ernesto Díaz Espinosa debutó en 2006 con Kiltro, considerada la primera película de artes marciales de nacionalidad chilena, país de orígen del joven director y guionista. Un año más tarde estrenaría Mirageman, de nuevo contando con Marko Zaror en el papel protagonista (fue también el protagonista de Kiltro) y acometiendo una historia que mezclaba nuevamente las artes marciales con el género de superhéroes. Le seguiría Mandrill dos años más tarde, en 2009, nuevamente con Marko Zaror - erigido por méritos propios en actor fetiche del director chileno – en esta ocasión interpretando a un sofisticado agente secreto más cercano al perfil exploit de Filnt, Agente Secreto que a James Bond.




