Cuando tu carne grite basta

Explorando los límites del color

Cuando tu carne grite basta

Martina, una estudiante avanzada de Biología, tras mudarse de su pueblo natal para completar sus estudios, decide emprender una excursión a las afueras de la ciudad en busca de un raro y exótico especimen útil para su investigación. Al no encontrar el ejemplar tras una larga búsqueda, se propone descansar al borde del camino. En ese momento, sus psicóticos nuevos vecinos deciden llevarla hacia un bosque donde, según ellos, se encuentra el especimen que la joven busca. Martina, con normalidad, acepta que la lleven, pero acaba siendo secuestrada y sometida a todo tipo de actos siniestros y truculentos, tanto físicos como psicológicos.

Desde Argentina y de la mano del director y guionista Guillermo Martínez, nos llega Cuando tu carne grite ¡basta!, explícito título para una propuesta que se inscribe de lleno dentro del subgénero del rape&revenge (violación y venganza); un subgénero que en los último años ha tenido una importante presencia gracias a títulos como los remakes de I Spit on your Grave y La última casa a la izquierda, o la también argentina No moriré sola, del prolífico Adrián García Bogliano.

247 Degrees Farenheit

Cuidado con las saunas... las carga el diablo

247 Degrees Farenheit

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

247 Degrees Farenheit

“La siguiente película está basada en un hecho real”.

¿Cuántas veces hemos leído el dichoso mensajito al inicio de una película de terror? Muchas. Demasiadas quizás. Tantas que su credibilidad ha quedado en entredicho, como la promesa de un político de no subirnos los impuestos una vez se instale en el poder.

Pero a pesar de todo el mensaje de marras nos ayuda a deliberar sobre la verdadera naturaleza de una película como 247 Degrees Farenheit: el terror cotidiano. Un terror que surge del convencimiento de que ninguno de nosotros estará nunca del todo a salvo. Una serie de pequeñas catástrofes, en ocasiones originadas de manera absolutamente casual e involuntaria, pueden dinamitar esa pequeña parcela de seguridad y certeza que nos procuramos día a día (nuestra, en ocasiones repudiada, pero tan necesaria, cotidianidad) y provocar, por las razones más insospechadas, que nuestra vida acabe pendiendo de un hilo. La seguridad y la certeza nunca son conceptos absolutos, y la mala fortuna puede estar confabulando en nuestra contra justo a la vuelta de la esquina.

Lo mejor: A pesar de no aportar nada nuevo, la película en ningún momento se hace insufrible.

Lo peor: Excesivamente rutinaria.


After

Entrando, de nuevo, en la dimensión desconocida...

After

Dos supervivientes de un accidente de autobús despiertan para descubrir que son las dos únicas personas que quedan en su pequeña población. Deberán unir sus fuerzas para descubrir la realidad que se esconde tras su aislamiento. Cuando extraños sucesos, relacionados con una misteriosa niebla, empiecen a producirse, deberán preguntarse si el pueblo que tan bien conocen no es en realidad el que ellos creían.

El debutante Ryan Smith escribe y dirige After, un thriller sobrenatural ubicado en un pueblo fantasma infestado de almas perdidas. El propio Ryan, que se declara un fan absoluto del cine de Guillermo del Toro (en especial de El Laberinto del Fauno, “por su capacidad de mezclar el horror y el cuento de hadas”), explica como el orígen de After surge de la necesidad de contar una historia muy simple, con escasas localizaciones y únicamente un par de actores, que mantuviera a raya en todo momento el escaso presupuesto con el que Ryan era consciente que podía contar.

Freaks

La parada de los monstruos

Freaks

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Freaks

Es curioso cómo algunas películas resisten el paso del tiempo. Más que curioso, extraño es el adjetivo adecuado para describir lo que uno siente al ver Freaks en la actualidad. Te preguntas cómo carajo se las ingeniaron para que, 80 años después, su historia, la puesta en escena o el impacto de sus interpretaciones resulten más eficaces y creíbles que mucho del cine que se hace en estos momentos. Hoy, estrenar una película como Freaks sería imposible. Si, es cierto que las pantallas están hasta arriba de tripas, desmembramientos, chorros de sangre, asesinos de todo pelaje, violaciones, degüellos, monstruos, caníbales y así podría seguir un buen rato. Sin embargo, sabes que es ficción, o al menos lo es dentro de su contexto cinematográfico, que es el que nos interesa a la hora del visionado. Aquí no existe dicho contexto. Hay un guión, pero los personajes son realmente lo que interpretan: los monstruos dejan de ser seres de otras galaxias para convertirse en seres humanos que son vistos y tratados como abominaciones. ¿Simple morbo?

En un circo lleno de seres deformes, tullidos y personas con diversas amputaciones, Hans, uno de los enanos, hereda una fortuna. A partir de ese momento, Cleopatra, una bella contorsionista, intentará seducirlo para hacerse con su dinero. Para lograr su objetivo, traza un plan contando con la complicidad de Hércules, el forzudo del circo.

Lo mejor: Su manera de agitar conciencias de forma sencilla pero inteligente, la puesta en escena de Browning y el impacto de las interpretaciones y de dos escenas: la cena y la venganza final.

Lo peor: Que viendo el panorama intelectual en el actualidad, 80 años después sigue, probablemente, adelantada a su tiempo.