El último exorcismo 2

Cartel, nuevas fotos y primer trailer

El último exorcismo 2

Tardaban, pero ya circula por la red el primer trailer oficial de The Last Exorcism Part II, que es como se titulará finalmente The Last Excorcism 2: The Beginning of the End. ¿Y qué se puede esperar una vez visto? A ver, no es que las expectativas previas fuesen exactamente entusiastas. El último exorcismo (2010), pese a convertirse en una película altamente rentable, no despertó tantos comentarios positivos como para pensar en continuaciones, pero los billetes son los billetes. En mi opinión, una película interesante en su primera mitad que se va deshinchando a continuación hasta llegar a un clímax con giro argumental decepcionante.

La cosa es que, seguro que para sorpresa de unos cuantos, el trailer revela una novedad por encima de todas: el manoseado formato mockumentary es sustituido por el convencional. Es decir, la secuela no intentará colarnos el rollo realista en clave documental, sino que será una de exorcismos en celuloide de toda la vida. Claro que, esto tampoco es motivo para hacerse ilusiones. Y es que precisamente en la anterior, el formato de falsa realidad era una de las cosas que la hacía interesante dentro de la monotonía imperante en el subgénero desde poco después del boom de la obra maestra El exorcista (1973). A juzgar por las imágenes a las que ya podemos acceder, no parece que haya intentando innovar en lo más mínimo.

Tenemos que hablar de Kevin

El mal innato

Tenemos que hablar de Kevin

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Tenemos que hablar de Kevin

Durante la historia del cine unas cuantas películas nos han avisado de que los niños pueden no ser esos seres angelicales que muchos adoran. Recientemente hemos tenido oportunidad de verlo en las magnificas The Children (2008) y La huérfana (2009), en la fallida Dictado (2012) o la mediocre Los chicos del maíz (2009), remake del pequeño clásico homónimo de 1984. Claro que, pocas de ellas ha pretendido indagar en algo poco común en el cine cuando hablamos de niños: el mal innato. A veces es por un virus, otras por posesiones de toda índole o por ser hijos del señor de las tinieblas, otras simplemente porque al chavalín se le cruza un cable por malas experiencias pasadas, o también porque a unos desesperados padres se les ocurrió enterrarlo en un siniestro cementerio. Y entre todo esto, muy habitual, sobre todo en los últimos años, las películas que con un giro inesperado nos develan que, por diversos motivos, no había maldad en esos niños o que no eran tan niños. Ahora, Tenemos que hablar de Kevin nos anima a entender el subgénero desde una óptica muy diferente y mucho más terrorífica.

No, no hablamos de una película de terror. Al menos no un terror cinematográfico. Tenemos que hablar de Kevin es un radiografía del mal. El ser humano tiende a dar por hecho que si otro ser humano comete un asesinato, debe haber una explicación detrás de sus actos. Puede que esté loco o puede que no. El caso es que debe haber, a lo largo de su vida, acontecimientos que le han llevado a tan cruento destino. Cuando vemos niños que van un poco más allá de la travesura, lo que nos viene a la cabeza es “uf, que malo le ha salido el niño” o “que carilla de malo tiene el chaval”. Pocas veces nos paramos a pensar que esa mirada, esa malévola sonrisa, podría ser el mal innato, la perdida de la inocencia desde el primer minuto de vida. Algo inexplicable, pero no por ello imposible. Presuponiendo la inocencia a tempranas edades, se dejan pasar actitudes que, en el futuro, pueden ser fatales. Las mismas familias acomodadas y con tendencia a evadir los problemas ceden ante dicha raíz, no creando monstruos, sino dejando que estos jueguen a su antojo. Sin olvidarnos de otros temas políticamente incorrectos como las consecuencias del miedo a la maternidad y los embarazos no deseados.

Lo mejor: Las sobresalientes interpretaciones de Tilda Swinton y Ezra Miller, la poderosa puesta en escena de Lyanne Rampsay y el modo directo y sin trampas de encarar la posibilidad del mal innato en cualquier ser humano.

Lo peor: Que se aproveche poco a un gran actor como John C. Reilly y que su tempo pausado e inicio aparentemente confuso puedan echar para atrás a más de uno.


El Páramo

¡El horror, el horror!

El Páramo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

El Páramo

Con motivo del estrenos en salas de cine españolas de El Páramo, reeditamos la reseña que le dedició el compañero John Trent hace unos meses a la película.

Han pasado muchos años desde que el inolvidable Marlon Brando soltase las míticas y demoledoras palabras que leéis bajo el título. Aquel Apocalypse Now (1979) era una de las más evidentes demostraciones de que los géneros bélico y terror no se encontraban tan distanciados. En realidad, la guerra, cualquiera de ellas, es la peor pesadilla que se puede vivir lejos del mundo de los sueños. Y por desgracia, tenemos una distinta cada día.

En este caso nos situamos en un desolado paramo de Colombia. Hasta él llegan nueve experimentados soldados para investigar la zona, puesto que se perdió contacto con ella hace varios días. Se teme que los soldados destinados a dicho lugar fueran víctimas de un ataque de la guerrilla. Sin embargo, lo único que encuentran allí es a una campesina encadenada. La mujer, de aspecto amenazante, no dice una palabra. Algunos creen que podría ser parte de la guerrilla y piensan en acabar con ella, mientras que otros optan por no creerlo e intentar ayudarla. En el desconcierto, ella escapa. A partir de ahí, el páramo se convertirá en un lugar donde los soldados vivirán como el aislamiento, los puntos de vista enfrentados, la imposibilidad de huir y un oscuro secreto que viaja con ellos, son capaces de crear un nuevo horror para el que no estaban entrenados.

Ya os habréis percatado de que el argumento no descubre nada nuevo; típica situación en la que un grupo de algo llega a un sitio recóndito y siniestro en el que empiezan a ocurrir hechos más allá de la explicación lógica. Y tampoco es nada nuevo que dicha explicación lógica puede estar más cerca de lo que creen; el mismo horror de la guerra y la marca que va dejando en los hombres, termina creando monstruos que no se parecen a los de cualquier película. De todos modos, con esto no destripo nada, puesto que la ambigüedad del mensaje/intenciones que nos ofrece El Páramo es uno de sus principales elementos.

Lo mejor: Recomendada para completistas del terror bélico, adoradores de atmosferas enrarecidas y curiosos del nuevo cine de género procedente de Latinoamérica.

Lo peor: Altibajos de ritmo desesperantes.


Peur(s) du noir

Terror a plumilla

Peur(s) du noir

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Peur(s) du noir

El mundo del cómic y el de la animación, contrariamente a lo que pudiera parecer, no terminan de casar bien… La adaptaciones de cómics adultos a dibujo en movimiento no logran atraer al público casual y, generalmente, tampoco reciben el aplauso de los lectores. Y es raro, pues, aparentemente, es la transición lógica… Más suerte han tenido las adaptaciones a personajes reales. Tras un comienzo torpe, plagado de guiones superficiales y de dudosa calidad; entrando en el nuevo siglo, películas encabezadas por superhéroes y seguidas por cómics de todos los pelajes, nos han dejado títulos como Los vengadores, 300, Sin city, Ghost wold o Camino a la perdición, cintas tal vez cuestionables en algunos casos, pero que desde luego han logrado que la industria y la crítica reconozcan al cómic como lo que es, un género narrativo tan expresivo y rico como lo puede ser la novela o el teatro.

En cambio ha tenido que pasar mucho tiempo hasta que el público valore en su justa medida películas como Heavy metal o Tigra hielo y fuego y, aún así, seguimos a la espera del título que abandere el cómic llevado al dibujo animado. Lo más cercano y acertado hasta el momento, para mi gusto, son Persepolis y Cuando el viento sopla. El principal problema de estas propuestas es lograr mantenerse a la altura del look estético de sus originales, el segundo, saber plasmar el espíritu y sabor que se obtiene al leer un comic. Peur(s) du noir (creo que viene a traducirse algo así como “miedos a la oscuridad”) es un nuevo intento de conseguir ambas cosas y, a pesar de lograr triunfar en el apartado estético, en lo argumental termina por quedar en tierra de nadie, un terreno peligroso que ha llevado al título a los lejanos mundos del olvido y la indiferencia…

Lo mejor: Charles Burn en estado puro y el cuento final.

Lo peor: Demasiado experimental y se echa en falta algo más de dinamismo en los guiones.