Railway Children
Un apocalipsis en el que los adultos no son bienvenidos

El mundo ha sido devastado por un virus que ha diezmado a la población adulta, dejando a los niños y a los adolescentes recorriendo un paisaje lleno de cicatrices e intentando formar algún tipo de sociedad con resultados dramáticos y violentos. Las hermanas Evie y Fran han estado viajando de ciudad en ciudad, recolectando alimentos y buscando alojamiento mientras se mueven de un lugar a otro. Evie le lee a su hermana pequeña unos capítulos del cuento clásico para niños “The Railway Children”, de E. Nesbit, con el fin de darle un sentido de normalidad a su sombría existencia.
Ayer mismo os hablábamos de Jason Figgis y su último proyecto, The Ecstasy of Isabel Mann, para el que se encuentra en la fase de buscar financiación, a través de una campaña de crowdfounding, que le ayude en el proceso de postproducción. Una cosa me llevó a la otra, y siguiéndole la pista a Jason Figgis finalmente llegué a Railway Children, su anterior película; un drama apocalíptico independiente que ha contado con el apoyo masivo de una crítica que no ha dudado en calificarla como una brutal y terrorífica experiencia a medio camino entre La Carretera (The Road) de Cormac McCarthy’s y el clásico de William Golding, El señor de las moscas.



