Nocturna. Día 3.
Agradecer a los dioses por la cafeina...

Recojo, un día después, las impresiones de los colegas y el público de Under the bed y salvo un par de personas más flexibles todos coinciden en suspender la película. Para colmo, un error de formato distorsionó la imagen de pantalla estropeando los encuadres de toda la película. Más suerte parece haber tenido Stitches: sus muertes gamberras y sobre todo su potente inicio han cosechado buenos aplausos y carcajadas en el público. A mí, en su momento, me dejó frío, pero sin duda es una cinta para una sala llena de gente… y anoche lo demostró. Tampoco fue mala, en la misma sesión del payaso asesino Stitches, la acogida del corto Tus gritos me dan risa aunque media sala eran colegas y familia de los autores… y eso siempre ayuda.
La proyección de Resolution ha dividido de nuevo al público. Me cuentan que han sonado buenos aplausos en la conclusión, como pasó ayer en Jag Face, pero también muchos se ya llevado un buen chasco (¿lo dejamos en empate?). En cualquier caso, las comparaciones, que son odiosas, alaban más a Toad road que se parece algo a esta, pese a su tono serio, y cuyo resultado es más interesante y sobre todo más profundo.
Million Dolar crocodrile, también conocida como Croczilla, es un divertimento asiático (China) cachondo y gamberro al que le sobra amabilidad y le falta mala baba para dar en el clavo. A ratos parece querer imitar a Tiburón, pero rápidamente regresa a la aventura familiar. La idea de un cocodrilo gigante con una fortuna en su estómago se antoja más atractiva de lo que la película entrega como resultado final.



