Entre las sombras
Dos cineastas, una cámara fotográfica y una película

A petición de su novia, Tobías viaja a las afueras de la ciudad para cuidar la casa de fin de semana de los padres de ella. Lo que no sabe es que está a punto de embarcarse en la experiencia más escalofriante de su vida.
Dos años y medio tardaron los argentinos Samot Márquez y Pablo Legeren en tener listo su debut cinematográfico. En condiciones normales 18 meses parecen una cifra desorbitada para tener lista una producción cinematográfica; pero es que las circunstancias en las que se llevó a cabo Entre las sombras distan muchísimo de responder al calificativo de “condiciones normales”. Entre las sombras es una película que no contó con medios ni presupuesto y que fue rodada, en su totalidad, únicamente por dos personas (los mencionados Samot y Pablo) que contaban con una cámara fotográfica. Según nos cuentan los propios Samot y Pablo, los jóvenes cineastas “buscamos realizar un thriller que evocase el clima y la atmósfera de las grandes películas de Alfred Hitchcock y Roman Polansky. Toda la película sería hilada por un sólo personaje dentro de una casa, siendo este minimalismo el principal factor de la intensidad de la experiencia.”



