Antisocial
Un viaje a través del cyberinfierno

Cinco amigos de la universidad se reúnen en una fiesta para recibir el Año Nuevo. Sin ellos saberlo, una epidemia ha entrado en erupción, causando brotes en todo el mundo. Con nadie a quien recurrir, se atrincheran dentro de la casa con la única compañía de sus móviles, ordenadores portátiles y otros dispositivos de alta tecnología. Utilizan sus dispositivos para investigar la posible causa del brote. A medida que el virus se propaga, el ambiente en la casa transita del miedo a la paranoia. ¿Quién está a salvo? ¿En quiénes pueden confiar? La realidad se vuelve borrosa, ya que poco a poco descubren el origen del virus causante de la enfermedad … y no hay vuelta atrás.
Son muchos los que ya se han apresurado a presentar la candidatura de Antisocial, debut en la dirección del candiense Cody Calahan, a mejor película de terror independiente de 2013. La película de Cody mezcla dos elementos muy manidos dentro del género. Por un lado los “infectados”, que no son otra cosa que esos pobres desgraciados que por obra y gracias de alguna terrible enfermedad que se propaga como la peste (o por alguna otra inverosímil razón que se les pueda pasar por la cabeza a los guionistas de turno) acaban convertidos en una especie de zombis rabiosos deseosos de mandar a la humanidad a tomar viento. El segundo elemento lo conforma el horror a internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías. Quizás no tan reicidente como el tema de los infectados, pero también presente en un buen número de títulos en los últimos años.



