Las mejores películas de casas encantadas

Horror entre cuatro paredes

Las mejores películas de casas encantadas

Las listas suelen ser caprichosas y esta no es una excepción. Lo que sigue a continuación no es una relación de las “consideradas” mejores películas de casas encantadas, ni siquiera de las “consideradas” más importantes o influyentes; refleja los favoritismos de su redactor: aquellas que por determinadas razones más me han cautivado, estimulado y me han hecho disfrutar. Habrá lectores que echen en falta tal o cual título, mientras que otros tal vez se indignen al ver alguno de los que he incluido. El propósito de este texto (sesgado, aviso por segunda vez) no es otro que compartir mi pasión por el subgénero y hacer de paso una puesta en común: aquellos que no estén familiarizados con él encontrarán aquí un estupendo punto de partida; por el contrario, aquellos que lo estén, tal vez descubran algún título que les haya pasado desapercibido hasta ahora. Por último, también el que escribe está abierto (y deseoso) a recomendaciones.

La segunda consideración que quisiera hacer concierne al proceso de selección: a menudo el subgénero que tenemos entre manos se mezcla con historias de fantasmas o de posesiones. No es fácil establecer un criterio uniforme que permita desbrozar todo el material y limpiarlo de impurezas. En otras palabras: las categorías de confunden. He procurado incluir aquellos títulos en los que el espacio arquitectónico tiene un papel preponderante y es tratado como un personaje más. Con algunas excepciones (un manicomio, un hotel y un convento), la acción tiene lugar entre las paredes de una casa. He descartado los castillos para evitar la mescolanza y acotar la selección, y también porque considero que la casa, esas hermosas e imponentes construcciones de estilo victoriano, colonial, neogótico, que pueblan las novelas y las películas, son sus herederas directas. No teniendo el nuevo continente una tradición medieval a la que recurrir, la ficción americana cambió las torres por el desván, las mazmorras por el sótano y el foso por un lago. Cierto es también que lo sobrenatural se democratiza, y que ya no es necesario vivir en un castillo ni pertenecer a una noble familia para verse atormentado por el fantasma de turno.

Skinwalker Ranch

Found Footage + secuestro extraterrestre + Hechos reales

Skinwalker Ranch

Found Footage. Extraterrestres. Basado en hechos reales. Si vas al productor de turno con esas tres premisas y le dices que la broma costará muy poco dinero, hoy en día es luz verde asegurada. Da igual que no pase por los cines, el mercado del DVD y el cada vez más popular VOD son suficiente para ofrecer rentabilidad a la mayoría de productos de este tipo que aparecen como churros cada año. Ya sean posesiones, casas encantadas, hombres lobo o vampiros, entre tantas otras temáticas, el riesgo se lo encuentra el sufrido espectador, pues digamos, por encima, que una de cada diez vale la pena. ¿Será Skinwalker Ranch una de ellas? Ojito, porque en el tráiler no pinta mal. El problema es que cuenta demasiado. Tanto, que os invito a que paséis de él y echéis el visionado a la suerte. ¿Por qué esa manía de contarnos la película en dos minutos?

Un equipo de investigación científico investiga y documenta los acontecimientos sobrenaturales que rodean la desaparición del hijo de un ganadero que tan solo tenía 8 años de edad. Skinwalker Ranch está inspirada en presuntos acontecimientos reales que conmocionaron a la comunidad paranormal en todo el mundo. Dicen que fue una zona afectada durante años por la aparición de OVNIS, gigantes criaturas con forma de lobo, globos misteriosos y la mutilación de ganado.

Sólo Dios perdona

Entre el amor y el odio

Sólo Dios perdona

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Sólo Dios perdona

Del amor al odio. Un viaje que todos recorremos alguna vez en la vida real y que el cine, consciente de ello, no duda en recordarnos una vez más sus consecuencias. Inevitable muchas veces, sin embargo hay otras en las que, pese a poder evitar pagar el precio, un cineasta prefiere que su obra se inscriba en tal, digamos, definición. Pocos casos más claros he conocido que el Nicolas Winding Refn y Only God Forgives. O como la conoceremos aquí con (afortunadamente) el literal Sólo Dios perdona. Y es que Refn, admirado y despreciado a partes iguales, se siente cómodo en este terreno. Le gusta, y se nota, ser odiado. Claro, también tener uno seguidores bien definidos. Todo esto valía con sus películas anteriores, desde las interesantes Bronson (2008) y Valhalla Rising (2009) a la obra maestra Drive (2011) pasando por su notable opera prima Pusher: Un paseo por el abismo (1996). Difíciles, pero aún así accesibles sin exceder el aguante del espectador poco informado. Su nueva película es otra cosa: uno de esos experimentos en los que el autor busca incomodar a base del más grande todavía en cuanto a pretenciosidad por minuto. Pero como sucede con los genios, lo hace tan bien que te absorbe. Cuando termina la función, uno no sabe si ha visto una mierda o un prodigio. Hay que dejarla reposar, pues cualquier decisión inmediata sería precipitada.

En Bangkok, Julian, un fugitivo de la justicia estadounidense, dirige un club de boxeo tailandés que actúa como tapadera para su tráfico de estupefacientes. Su madre, jefe de una amplia organización criminal, desembarca procedente de Estados Unidos para repatriar el cuerpo de su hijo favorito, Billy: el hermano de Julian ha sido asesinado tras haber masacrado salvajemente a una joven prostituta. Llena de odio y venganza, exige a Julian la cabeza de los asesinos. Julian deberán entonces enfrentarse a Chang, un extraño policía jubilado, adulado por los demás policías.

Lo mejor: Kristin Scott Thomas y Vithaya Pansringarm. La impresionante labor fotográfica. La hipnótica banda sonora. Que guste o no, es de esas películas incapaces de dejar indiferente.

Lo peor: Su ritmo extremadamente pausado ahuyentará un gran número de espectadores antes de llegar al desenlace.


The Millennium Bug

El placer de lo falso

The Millennium Bug

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  • Título original: The Millennium Bug
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Kenneth Cran
  • Guión: Kenneth Cran
  • Intérpretes: J.C. Meyer, Jessica Simons, C. Haeberman
  • Argumento: Un matrimonio y su hija se adentran en la América profunda para pasar el fin de año de 1999. Como es lógico, la fiesta no podía estar completa sin una familia de endogámicos psicópatas y un monstruo milenario.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Millennium Bug

La reseña de The Millenium Bug llega con unas horas de retraso. Bobrock nos la preparó, con cariño, como recomendación para la noche de Halloween. Pero por causas ajenas a mi voluntad, ayer me fue imposible publicarla. En cualquier caso, The Millenium Bug parece una excusa perfecta para prolongar la fiesta y volver a disfrutar de una noche de horror y risas con los colegas.

Fin de año de 1999, una jovencita acompaña, enfurruñada en el asiento trasero del coche, a su padre. Junto a ellos viaja la nueva y joven mujer de éste: van a celebrar tan señalada fecha en las entrañas de una solitaria montaña. Parece que el efecto 2000 les provoca algo de miedo, así que alejados de la vil tecnología esperan hacer de la transición del milenio algo realmente especial.

Sin embargo, encontrarán que esos remotos bosques bullen de vida. Por un lafo los cazadores ilegales hacen su agosto en diciembre siempre que una familia de paletos endogámicos se lo permita. Los depravados habitantes de esa zona aislada, anteriormente explotada por la industria maderera, buscan sangre nueva que renueve sus agostados genes; quieren celebrar el año nuevo con fetos sanos y fuertes. A su vez, un criptozoólogo, algo chiflado, estudia el advenimiento de una especie de insecto gigante que sólo eclosiona una vez cada mil años. ¡Qué casualidad! Precisamente esa misma noche.

Todos estos extraños y retorcidos personajes están destinados a cruzar sus destinos, bajo una luna llena grande como si estuviese preñada, para regocijo de la bestia ancestral que dormida aguarda su turno para el banquete de fin de año preparado a base de tierna carne humana…

Resulta obvio que la serie B no soporta un análisis o justificación sesuda, como supongo que afirmaría nuestro querido Corman. Sin embargo, a nadie se le escapa el valor que tiene una película cochambrosa, que vendría a ser ni más ni menos que el escapismo, la diversión sin más razón que la de “ser”. ¿Y acaso no representa Halloween, la festividad de Todos los Santos, el mayor escapismo del hombre? Es decir, esta noche tan americana – y a la vez tan popular por todas las referencias paganas implícitas – intentamos olvidarnos de nuestra levedad, de que el tiempo que nos queda es limitado. ¿Cómo? Pues burlándonos, o tributando según se mire, de la muerte y todas las fantasías y leyendas que la humanidad ha construido alrededor de nuestro intrascendente final.

Lo mejor: Los geniales y casposos efectos especiales artesanos ponen la guida a un pastel que se cimenta con lo increíble de sus situaciones excesivas, que al final son simple sátira de los tópicos enumerados dentro del cine de “backwoods” y “monster movies”.

Lo peor: Las limitaciones impuestas por su presupuesto provocan que ciertas escenas superen el nivel de ridículo admitido por un ser humano normal.