Al filo del mañana

¿Código fuente + Gears of War?

Al filo del mañana

Pues sí, parece que Tom Cruise ha decidido llevar su carrera por el lado de la ciencia ficción post apocalíptica. Después de la reciente Oblivion nos llega el tráiler de su nueva superproducción dentro de la temática. Y a diferencia de aquella, parece que esta vez sí contendrá numerosas dosis de acción espectacular. Al menos el tráiler me ha parecido una mezcla de Código fuente (2012) con la saga de videojuegos Gears of War.

La épica acción de Al Filo del Mañana se desarrolla en un futuro no muy lejano en el cual una raza de extraterrestres que ningún ejército mundial es capaz de ganar, ataca el planeta Tierra en un asalto implacable.

El Comandante William Cage es un oficial que, sin haber participado nunca en combate, es degradado a una misión poco menos que suicida. Matado a los pocos minutos, Cage se encuentra en un bucle en el tiempo, viéndose obligado a luchar y morir una y otra vez. Pero con cada batalla, Cage llega a ser más habilidoso en la lucha contra el adversario junto con Rita Vrataski, guerrera de las Fuerzas Especiales. Y, a medida que Cage y Rita combaten contra los alienígenas, cada encuentro repetido les lleva más cerca de poder batir al enemigo.

El amanecer del planeta de los simios

Todo planeta tiene un comienzo...

El amanecer del planeta de los simios

El origen del planeta de los simios fue una de esas raras ocasiones en las que un proyecto que pinta mal, va creciendo, elevando expectativas y, finalmente, se convierte en un gran éxito y una de las mejores películas del año. Al menos, para mí y otros muchos, eso es lo que sucedió con la precuela de la mítica El planeta de los simios (1968) que hace dos años llegó a los cines de todo el mundo. La taquilla, con 481 millones de dólares sobre un presupuesto de 90, dio el visto bueno para que se apresuraran a dar luz verde a la secuela. Así, continuando con los acontecimientos de la primera, nos proponen contemplar el paso definitivo de la humanidad para ser sometida por los simios.

Una creciente nación de simios genéticamente evolucionados, bajo el mando de César, se ve amenazada por una banda de seres humanos, que ha sobrevivido al devastador virus desatado diez años atrás. Alcanzan una frágil paz poco duradera, ya que ambos bandos son llevados al borde de una guerra, que decidirá cuál será la especie dominante de la Tierra.

Why don't you play in hell?

Endiablada. La mejor película de este 2013

Why don't you play in hell?

Ver ficha completa

  • Título original: Jigoku de naze warui?
  • Nacionalidad: Japón | Año: 2013
  • Director: Sion Sono
  • Guión: Sion Sono
  • Intérpretes: Hiroki Hasegawa, Gen Hoshino, A. Kitamura
  • Argumento: Un grupo de aficionados cineastas le pidieron a sus Dioses hacer una película igual de endemoniada que el infierno. 10 años después los Dioses les han contestado.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

Why don't you play in hell?

No es ningún secreto que siento profunda admiración - adoración incluso – por el que, para mí, es el mejor director nipón de los últimos años. Sí, efectivamente hablo de Mr. Sono. Así que no es de extrañar que, como ocurriese el año pasado – en el que coroné a Guilty of romance como mejor película – , Sono haya vuelto a conquistarme del mismo modo que lo logra siempre y se haya llevado, nuevamente, el triunfo.

Why don’t you play in hell? es uno de los mejores ejercicios fílmicos jamás llevados a cabo por el cine nipón. Es perfecta. Una explosión adrenalítica de amor por el cine veraz. Repleta de hemoglobínicas batallas. El sueño de cualquier director. Una crítica/homenaje al cine japonés hecha con tal maestría que no pude evitar sentirme culpable por haber puesto en tela de juicio ese merecidísimo y más que justificado premio que la emcumbró como la mejor película del Midnight Madness del Tiff 2013. Con Why don’t you play in hell? Sono vuelve a recuperar esa vena oscura y enfermiza que había abandonado desde que optase por orientar su carrera hacía el melodrama, tras dar por concluida la llamada “trilogía del odio”. Pero como transgresor y fanático de lo sanguinolento que es (y que nunca ha dejado de ser), no sorprende que, de repente, surgiese Why don’t you play in hell? de la nada. Y que mejor tema central para el regreso del maestro que “el cine japonés de acción”. Personalmente tan solo me queda aplaudirle, porque no solo acierta en cada uno de los golpes cómicos que atesora la película, sino que la ridícula y fantoche plasmación del género que homenajea – un cine rematadamente tonto – , convierte, paradójicamente, a Why don’t you play in hell?, en una obra maestra de aquel cine descerebrado al que alude: aquellas viejas películas de yakuzas, de venganzas y tramas rebuscadas e incluso irrisorias en los que las katanas, las artes marciales y la sangre a borbotones eran los verdaderos protagonistas.

Lo mejor: TODO.

Lo peor: que su ritmo solo la haga especial para unos pocos agraciados.


Haunt

A la sombra de The Conjuring

Haunt

Una familia de cinco personas se traslada a la hermosa y extensa casa de sus sueños. Tan solo hay un problema: la casa está maldito, y ha sido la causante de la muerte de la familia que anteriormente la ocupaba, dejando un solo sobreviviente. El temperamental hijo de 18 años de edad y su misteriosa nueva vecina/novia, invocan, sin querer, una dimensión alternativa de la casa.

Se veía venir. Era algo que flotaba en el ambiente. El bueno de James Wan supuestamente se ha retirado del cine de género con un par de éxitos comerciales, Insidious 2 y, sobre todo, The Conjuring. Y consecuencia de ello los amantes del subgénero casas encantadas, acompañados de algún fantasma y quizás alguna que otra posesión…, estáis de enhorabuena. Estoy convencido que durante el 2014 que llama a nuestras puertas, no faltarán las propuestas que intenten llevarse un pellizco - por aproximación - del éxito de The Conjuring. La película que hoy nos ocupa, Haunt, probablemente podría incluirse dentro de este grupo sin demasiados problemas; lo que no significa que el debut en la gran pantalla del norteamericano Marc Carter esté desprovisto de interés.