The Den

Russian Chat Roulette

The Den

Elizabeth emprende un proyecto de investigación, merced a una beca de posgrado, sobre las conductas sociales que se dan en un sitio de internet conocido como The Den, lugar de citas virtuales. Tras varias sesiones de chats aleatorios contempla horrorizada el asesinato en directo de una adolescente.

Tras un primer contacto infructuoso con la policía, que desestima el vídeo grabado como una broma viral, Elizabeth se interna aún más en The Den para demostrar que lo que vio es real. Por desgracia, los rincones más oscuros de la red sólo guardan dolor y sufrimiento para ella y sus seres queridos.

Con aires del famoso segmento, no sé si para bien o para mal, de “V/H/S” llamado “The Sick Thing That Happened to Emily When She was Younger”, por aquello de usar la narrativa de un vídeo chat como lenguaje principal del proyecto, The Den es el debut tras las cámaras del norteamericano Zach Donahue. Ya hace varios años que las nuevas tecnologías se han convertido en una de las mejores escusas para una cinta de horror. Tal vez los primeros en hincar el diente al cable fuesen nuestros queridos amigos orientales, ahí tenemos “Kairo” en 2001 como gran representante del nuevo “terror socio-tecnológico”. Aunque no me gustaría olvidar a las que quizás sean la cintas más entrañables mezclando el mundo virtual con el real de forma macabra: “El cortador de césped” y “Brainscan”.

Rampage 2: You End Now

¿Preparados para la nueva masacre?

Rampage 2: You End Now

Cuando uno piensa en Uwe Boll, solo le viene mierda a la cabeza. Eso no lo vamos a discutir, y creo, hay pocos que tengan ganas de discutirlo. Sin embargo, el cineasta detrás de cosas como House of the Dead (2003), BloodRayne (2005) o En el nombre del rey (2007), tuvo una especie de iluminación cuando se sacó de la manga Rampage (2009). Como si de Un día de furia (1992) llevado a sus últimas consecuencias se tratase, Boll nos ofrecía un brutal juego maquiavélico, con un joven, Bill Williamson, llevando su locura y descontrol a toda la sociedad. Claro que, nos guardaron para el final un valiente giro argumental que viene muy bien para continuar con las andanzas de este asesino de masas.

Del argumento poco se sabe, y poco hace falta saber, más allá de que se sitúa dos años después de los acontecimientos previos y que la nueva escabechina la llevará a cabo Williamson en el edificio de una cadena de televisión.

¿Cine terrorista? ¿Violencia gratuita? Rampage y, probablemente Rampage: The End Now, son esas películas que los mentes estrechas utilizan para hablar de cómo la violencia en el cine puede crear psicópatas en la vida real. No voy a entrar ahora en debate sobre ello, pues esto es simplemente una noticia y no dispongo de tiempo ni espacio suficiente. La única razón por la que la película de Uwe Boll no escandalizó a medio mundo fue por su limitada explotación comercial. Veremos que sucede con la secuela, aunque tiene pinta de pasar desapercibida más allá de los circuitos limitados.

Open Grave

¿Quiénes somos?¿De dónde venimos?

Open Grave

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Open Grave

El recurso de la amnesia ha dado mucho, muchísimo, de qué hablar a la hora de narrar historias. Ha sido durante años la coartada más manida para desarrollar tramas en los videojuegos. En el cine ha tocado todos los géneros: desde la acción de Bourne a la comedia de Colega ¿dónde está mi coche? o Resacón en las vegas, el drama en Anastasia o París Texas… la lista es interminable. Pero si hay un género en el que esto de la falta de recuerdos ha hecho estragos es sin duda en el suspense y el terror: Desde el bloqueo de la protagonista de La escalera de caracol a Marnie la ladrona o “Recuerda ambas de Hitchcock, en referencia a títulos clásicos, a La noche de los cristales rotos, Memento, Mentes en blanco, Saw o Pamdorum en títulos más actuales a los que se suma, como ya podéis imaginaros, la que hoy nos ocupa.

John (Sharlto Copley) despierta en plena noche en el interior de una piscina que, plagada de cadáveres en descomposición, hace las veces de enorme fosa común. John no recuerda quién es ni ninguna otra cosa de su vida anterior a ese momento. Cuando se refugia en una casa cercana descubre un grupo de personas que como él acaban de despertar de un trance sin recordar absolutamente nada. Entre recelos y misterios el grupo comienza a explorar los dominios de la casa, que se encuentra en medio de ninguna parte, y a descubrir que están rodeados de individuos afectados por una extraña locura.

Lo mejor: Buenas actuaciones y buena factura.

Lo peor: Guarda sus secretos hasta casi la conclusión y al llegar a los mismos se ha perdido el interés.


Zombeavers

¡Los que faltaban!

Zombeavers

Verano STOP Unos grupo de atractivos jóvenes con ganas de fiesta STOP Una cabaña junto a un lago STOP Unos castores zombificados STOP

Así de breve es el telegrama que nos mandan los responsables de Zombeavers (Beaver.- Castor): ¿bikinis, castores asesinos, mutaciones, sangre a raudales? A mí me vale, pero aquellos que quieran algo más, mejor busquen por películas más sesudas, últimamente parece que el cine de terror está llena de ellas.

En este caso nos encontramos con un directo a vídeo que pretende justificarse siendo la enésima comedia zombi. Podrá parecernos poco original, de hecho un servidor ya anda un poco cansado de productos de este estilo, pero el tráiler promete algo más de diversión que la media. Quizás debido a la mezcla de risa y pena que provocan esos castores de peluche persiguiendo a jovencitas de buen ver, entre ellas a la sexy Cortney Palm, nuestra Sushi Girl preferida.