La casa del fin de los tiempos
Removiendo el pasado

- TÃtulo original: La casa del fin de los tiempos
- Nacionalidad: Venezuela | Año: 2013
- Director: Alejandro Hidalgo
- Guión: Alejandro Hidalgo
- Intérpretes: Ruddy RodrÃguez, Rosmel Bustamante, Héctor Mercado
- Argumento: Una madre de familia tiene encuentros con apariciones dentro de su vieja casa, donde deberá descifrar un oscuro misterio.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

La primera película de terror venezolana no es solo una buena noticia para la producción cinematográfica del país (fue líder de taquilla en su estreno), sino que es además un más que notable acercamiento al subgénero ambientado en casas encantadas. En los últimos años hemos sido testigos de un incremento de producción de cine de terror latinoamericano, con una presencia cada vez más numerosa en festivales de género e incluso despertando la atención de la industria estadounidense que ya ha llevado a cabo remakes de cintas como La casa muda (Uruguay, 2011) o Somos lo que hay (México, 2010). Certámenes como Sitges, la Semana de Donosti, TerrorMolins o el Fanter han programado en sus recientes ediciones títulos con más o menos éxito como Juan de los muertos (Cuba, 2010), Ahí va el diablo (México, 2012), El páramo (Colombia, 2011), La memoria del muerto (Argentina, 2011), Magic Magic (Chile, 2013), Sudor frío (Argentina, 2011) o 2/11 Día de los muertos (Argentina, 2012), entre muchas otras. Películas que se aproximan al cine fantástico y al terror desde perspectivas muy distintas y aprovechan para plasmar realidades sociales y culturales de su territorio.
El debutante Alejandro Hidalgo se hace cargo en La casa del fin de los tiempos de todas las tareas, desde dirección a producción, en una película que se mueve entre el melodrama telenovelesco familiar con tintes de cine social, el misterio, y el terror sobrenatural de estética cercana a títulos como Los otros o El orfanato. Su punto fuerte es un guión que nunca es lo que parece, que reta a aquel espectador que resopla en los primeros compases cuando ve venir la misma historia una vez más.
Lo mejor: La habilidad para unir escenas en un bucle temporal.
Lo peor: El maquillaje chanante de la protagonista para envejecerla.




