Born: El embrión del mal
Yo soy virgen y mi bebé un cabroncete

- Título original: Born
- Nacionalidad: USA | Año: 2007
- Director: Richard Friedman
- Intérpretes: Alison Brie , Kane Hodder , Denise Crosby
- Argumento: Poseída por el feto del demonio que crece en su interior, Mary Elizabeth obecede sus ansias homicidas de matar.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

El personaje interpretado por Kane Hodder (actor que tiene el honor de haberse puesto en la piel de Jason Voorhees en un mayor número de ocasiones) irrumpe en la consulta de una psicóloga a la que entrega un arma para, acto seguido, confesarle que su verdadera naturaleza es la de un demonio de la decimotercera dimensión del infierno conocido como Asmodeus. El supuesto demonio invita a la facultativa a que le pegue un tiro con la pistola que acaba de entregarle en el caso de que no crea su historia. Son apenas cinco minutos de introducción en los que ya tuve tiempo más que suficiente para sacar un par de tempranas conclusiones. La primera es que me sigue constando trabajo ver al bueno de Hodder sin su mítica máscara de portero de hockey. La segunda conclusión es que Born: El embrión del mal, tenía toda la pinta de un telefilme de esos que invitan a un sueñecito rápido y placentero un sábado por la tarde. Pues bien… una de estas dos conclusiones fue precipitada y errónea.
Mary Elizabeth es una joven virgen con fuertes convicciones religiosas en buena parte impuestas por su estricta hermana. Tras un extraño suceso ocurrido en el cementerio durante el entierro de su madre, Mary Elizabeth despierta al día siguiente estando embarazada. Su padre y su hermana creen que el niño es un enviado del Señor… pero se equivocan. El hijo de Mary Elizabeth es un descendiente de satanás que reclama su dosis diaria de sangre. Mary Elizabeth, poseída por el monstruo que lleva en sus entrañas, dará rienda suelta a su ansias homicidas con el objetivo de completar un ritual que finalice con el devenir del hijo del demonio en la tierra.
Lo mejor: Es una locura y me lo pasé en grande viéndola...
Lo peor: Hay que tener narices para tragársela. Es mala de cojones...



