Sanatorium
¡Qué alguien me encierre!

- Título original: Sanatorium
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2013
- Director: Brant Sersen
- Guión: Brant Sersen
- Intérpretes: Don Fanelli, Charlie Fersko, DJ Hazard
- Argumento: Durante el número 100 del programa llamado "GhostTruckers" parece que estos "cazafantasmas" han encontrado la horma de su zapato.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2/5

Se celebra el programa número 100 de “GhostsTrackers”, un programa de sucesos paranormales que daría vergüenza al mismísimo Iker Jiménez. Esta vez toca visitar el viejo sanatorio de Hillcrest, un lugar con mala fama desde que allí se atendieron, con métodos desastrosos, a niños con tuberculosis. Los miembros del programa probaran en sus propias carnes el trágico pasado encerrado entre esas húmedas paredes.
Intentaremos resumirlo con una sola frase por si queréis ahorraros el tiempo de leer la reseña completa: “Sanatorium” es una versión descafeinada de “Grave Enconuters”, incluso con menos profundidad en la definición de personajes y background. En tres palabras, otra del montón.
¿Conocéis la frase hecha “diferente día, misma mierda”? Pues en el caso de “Sanatorium” estamos ante la demostración doble de tan bonita frase. Por un lado volvemos a los embarrados campos del “found footage” barato que sólo busca aprovechar el éxito del formato en las plataformas de alquiler digital. Por otro lado estamos ante una nueva entrega del “After Dark”. Sin entrar mucho en detalles por no repetirme, “After Dark” es una especie de productora que cada año edita una serie de película junto al canal Sci-fi o Lionsgate de forma limitada, ocho para ser más concretos. 2014 verá la edición de “Red Clover”, “Ritual”, “Dark Circles”, “Asylum”, “Bedlam” y “Mischief Night”; la mayor parte reseñadas aquí en Almas. Así a poco que hayáis leído nuestras opiniones, sabréis que el nivel de esta especie de festival “virtual” ha ido decayendo año tras año. “Sanatorium” vendría a ser la incursión del “After Dark” en el “found footage” y como tal no decepciona: una película mediocre como el grueso de la productora. Quizás el pecado no sea intentar hacer uso de un formato cuyo abuso empieza ser insultante, pero sí hacerlo sin muchos medios ni interés por contar una historia propia. Engarzando los mismos elementos de siempre, la cinta de Brant Sersen no sabe alejarse lo más mínimo de los parámetros marcados por otras cintas, en concreto intenta imitar a “Grave Encounters” de forma descarada, desde el desarrollo de la historia hasta la ubicación de la mismo.
Lo mejor: El sanatorio y que gracias a él se consigan un par de escenas inquietantes.
Lo peor: El nivel de originalidad realmente roza mínimos




