Oculus
El espejo olvidado

- TÃtulo original: Oculus
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2013
- Director: Mike Flanagan
- Guión: Mike Flanagan, Jeff Howard
- Intérpretes: Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff
- Argumento: Una joven intenta limpiar el nombre de su familia, comprometido por la influencia de un espejo encantado.
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| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Los Russell son una familia feliz hasta que la compra de un viejo espejo pone su vida del revés. Aquella pieza de incalculable valor empieza a apoderarse de las percepciones de la familia. Al menos, pasados muchos años, es lo que sigue creyendo la hija mayor de la familia, Kaylie. Y bajo ese supuesto prepara el reencuentro con su hermano pequeño, internado en un manicomio tras haber disparado a su padre cuando éste acabó con su esposa y casi con sus dos hijos ¿Pero son ciertos los recuerdos de Kaylie? ¿El espejo que ha recuperado, y al cual piensa tender “una trampa”, es el responsable de decenas de muertes a lo largo de los siglos?
Hablar de “Oculus” a estas alturas de 2014 es como ver llover sobre mojado. No obstante, creo justo rescatarla del relativo olvido al que se ha condenado esta cinta de horror sobrenatural; en absoluto todo lo buena que muchos pensábamos que sería, pero no el bodrio que el público español dice. Como suele ocurrir, el sesgo de las expectativas le ha hecho mucho daño a “Oculus”, producción norteamericana que venía avalada por el anterior trabajo de su director Mike Flanagan, “Absentia”, y por los diferentes tráileres e imágenes promocionales con los cuales se nos sobreexpuso. Unas noticias que llegaron a plantear el nuevo largometraje de Flanagan, curiosamente producido por la “WWE” (todopoderosa compañía de lucha libre), como una seria rival de “Insidious”. Me reconozco como detractor de “Insidious”: dentro de sus aciertos me parece una de las típicas películas comerciales faltas de contenido que funcionan bien merced al abuso del susto fácil que pide la platea poco especializada; por no hablar del tremendo chasco que supuso su segunda parte, una de las películas de horror, pretendidamente seria, más ridículas del nuevo milenio. Opiniones aparte, es cierto que “Oculus” comparte paralelismos con la famosa obra de James Wan, por suerte no tanto en forma sino debido a la vacuidad de su guión, que si bien se presenta interesante durante la primera media hora, acaba desbarrando hasta perder cualquier viso de credibilidad o atmósfera en pro de una espectacularidad que ni siquiera es tal.
Lo mejor: Karen Gillian (debilidad de este viejo verde) y la primera mitad, donde se cuenta una historia simplona con bastante elegancia.
Lo peor: El tramo final se escapa de las manos de su director, un abuso infantil de la premisa base (el espejo controla tu percepción) cansará hasta al espectador más pasivo.



