The Editor

Celuloide maldito

The Editor

Rey Cisco trabaja como editor, siempre a destajo a pesar de los cuatro dedos de madera que coronan una de sus manos. Por desgracia, su futuro se vuelve negro cuando unos cadáveres son descubiertos en el estudio donde trabaja y él es el principal sospechoso.

Woooowwww y rewooowwww; si Joan Lafulla postulaba esta como la forma correcta de comenzar cualquier noticia sobre un nuevo producto que nos impresione, creo que “The Editor” se merece docena y media de estas “entradillas”. No podría plantearse un proyecto más jugoso: nuestros amigos de ASTRON 6 anuncian el próximo estreno de su nueva reinterpretación de un subgénero fantástico: si con “Father’s Day” pasaban lista al “grindhouse” y “Manborg” era un descarado y descabellado homenaje a la explotación ochentera de ciencia ficción post apocalíptica, “The Editor” rinde cuentas con el “giallo” hasta sus últimas consecuencias.

Por si alguno no lo sabéis, ASTRON 6 es un productora canadiense que empezó a llamar la atención de propios y extraños desarrollando tráileres falsos con un agradable toque de explotación que, a veces, nos hacía plantearnos si estábamos ante el tráiler de una película de serie b perdida en los ochenta. Estos “cortometrajes” llamaron la atención de enamorados del fantástico como Coscarelli o Lloyd Kaufman, con quien produjeron la muy recomendable “Father’s Day”. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen, con poca pasta y mucho cachondeo, pero sobre todo con un trabajo titánico cuando se trata de efectos especiales y trucajes artesanos, así como la reproducción de técnicas “vintage” que otorga a sus trabajos un verdadero “look” retro. Sellos de autor que también veremos en “The Editor”, a juzgar de un tráiler que nos deja con ganas de más, sobre todo por su música y fotografía.

At the Devil's Door

Almas de segunda mano

At the Devil's Door

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

At the Devil's Door

La joven y ambiciosa agente Leigh es contratada para vender una casa con un turbio pasado y malévola presencia. Durante sus primeros intentos se cruza con una chica perturbada quien cree es la hija fugitiva de la pareja que ha puesto en venta la propiedad. Cuando Leigh trata de intervenir y ayudar a la chica, se ve enredada, así como su hermana artista, con una fuerza sobrenatural y demoniaca que busca un nuevo hogar a cualquier precio.

“At the Devil’s Door”, también conocida como “Home”, prometía darnos unos cuantos sustos y contar de forma inteligente una historia que esperábamos más retorcida según el trabajo anterior, y debut, de su director y guionista: Nicholas McCarthy. Desgraciadamente, el autor de “The Pact”, cinta que cosechó un éxito relativo, suficiente como para tener en ciernes el estreno de su secuela, no se ha mostrado todo lo brillante que algunos pensábamos, dejándonos con un sabor de boca agridulce y cierta decepción, pese a que su nuevo intento dentro del género alberga cualidades positivas, más si cabe hablando de una producción independiente de bajo presupuesto.

Para un servidor, sería su simple guion el que representa el principal problema de “At the Devil’s Door”, a un nivel en el que me resulta imposible realizar comparaciones con otras cintas sin casi desvelaros su final. La historia la tenemos resumida en el tráiler e incluso la sinopsis oficial de la cinta narra tres cuartas partes de la historia. Quizás no sería un problema de peso si la narrativa fuese lo suficientemente espectacular como para hacernos olvidar que no existe materia para desarrollar una historia con un mínimo de complejidad; la verdad no será por falta de ganas por parte de McCarthy, porque ha planteado su cuento de una manera no lineal, con saltos en el tiempo, narrado desde tres perspectivas diferentes que se van entrelazando por la interacción del mal, bastante ramplón habida cuenta de encontrarnos ya metidos en el siglo XXI.

Lo mejor: La actuación de sus tres actrices principales.

Lo peor: Demasiados simple y predecible.


The Door

Tras la puerta que no es verde

The Door

En su nuevo trabajo como guardia de seguridad, Owen tiene una sola tarea : asegurarse de que la puerta no se abre. Desafortunadamente, cuando un compañero se pierde tras ella, Owen y sus amigos tienen que buscar más allá de la puerta misteriosa.

Una producción de bajo presupuesto, desde Canadá y, si no me equivoco, con tintes sobrenaturales. Puede ser una buena noticia, para que engañarnos, el cine de terror independiente nos suele dar más patadas en la boca que otra cosa, y el tráiler de “The Door”, escrita y dirigida por un tal Patrick McBrearty, parece moverse en la misma línea: una ubicación barata (almacén vacío), actores jóvenes y desconocidos con un talento discutible, escasos efectos (importantes aunque no necesarios para la creación de una atmosfera sobrenatural) y unos efectos de sonido potentes.
A este último respecto existe un dato curioso, y es que resulta que sus creadores han iniciado una campaña de financiación pública para la post-producción del audio, poco más de 6.000 pavos. Cuando menos sorprende que hayan buscado financiación sólo de una parte concreta de las fases de producción, quizás el siguiente paso de la creación cinematográfica sea hacerlo paso a paso para que los creadores tengan un control total del gasto, así como algo más que ofrecer a los patrocinadores.

El Oráculo

No estoy loca, solo lo parezco

El Oráculo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

El Oráculo

Jennifer se muda con su bigotudo esposo al antiguo apartamento de una médium, encontrando pro casualidad (sí, claro) un instrumento que la pondrá en contacto con el fantasma de un hombre cuyo asesinato se ocultó tras un falso suicidio. El espectro reclamará venganza, a través de Jennifer, en una desopilante relación de eventos fantasmagóricos.

Después de un par de reseñas donde mi faceta de viejo verde llegaba a cotas insospechadas debido a la proliferación de pechos turgentes en las películas comentadas, me sentía un poco culpable al respecto. “¿Y dónde estás los culos?”, me preguntaba compungido. Así que para desintoxicarme de esa sobredosis mamaria se me ocurrió visionar “El Oráculo”, por aquello de “(ah)ora culo, (ah)ora teta”; como veis siempre ando intentando postularme para miembro del “Club de la comedia”.

Bien, hablar de “El Oráculo”, película más casposa, mala, repugnante y antinatural que la hipotética boda entre Falete y Kiko Rivera, sería hablar de su directora: la infame Roberta Findlay, y decimos infame porque la carrera de esta mujer siempre estuvo cubierta de mierda de principio a fin. En los remotos sesenta nuestra amiga se dedicó junto a su no menos infame marido, Michael Findlay, a rodar película tras película de “sexploitation”, llenas de todo el contenido morboso que el mercado del verdadero “grindhouse” tuviese a bien aceptar. Productos de cuatro perras que atestiguaban una total falta de medios y sentido de la coherencia, siempre bajo la excusa del “todo vale para atraer al público más barriobajero” y con los aires de grandeza que se otorgaban como parte de la anti elite artística e intelectual de la época; neoyorquina por si fuera poco. Según propias declaraciones de la interfecta, ella se dedicaba más bien a ayudar a plasmar en pantalla las ideas de su marido, siendo estas películas obviamente interpretadas por la pareja y, más o menos, el mismo círculo de amigos/”intelectualoides”. Aunque este arrebato de dignidad, el cual nace ante la sempiterna comparación de su labor de directora con la de su marido, resulta papel mojado cuando vemos como se desenvuelve su carrera cinematográfica. ¡Vaya pájara!

Lo mejor: Los últimos veinte minutos, destacando la alocada persecución de los hermanos "Marx" en el hospital psiquiátrico.

Lo peor: Un guión tontorrón expuesto con menos garbo que el rabo de una oveja.