Cub
El manual de los jóvenes cabrones

Un joven imaginativo de doce años, llamado Sam, se dirige al campamento con sus compañeros scouts. Una vez que entran al bosque, Sam siente rápidamente que algo no está del todo bien. Pronto se toparán con una casa de madera sobre un árbol misterioso, y allí conocerán a un enmascarado niño feral de mirada furtiva. Cuando Sam trata de advertir a sus líderes, ellos lo ignoran: él a menudo narra cuentos fantasiosos relativos a su pasado, por lo que sus mayores desconfían de su estabilidad. Sam se queda más y más aislado de los otros exploradores, previendo el terrible destino que les espera. El extraño chico feral es el ayudante del Cazador Furtivo, un psicópata malvado que ha plagado el bosque con ingeniosas trampas y cuya intención es matar a los exploradores uno por uno.
La sección “Midnight Madness” del “Toronto International Film Festival”, intrépida selección de títulos que se erige como antesala de las sesiones golfas de Sitges y los estrenos terroríficos más buscados del año siguiente, anuncia el estreno de una cinta belga, Cub (o Welp en holandés), que está causando bastante intriga entre el aficionado y las redes especializadas. Por mi parte, reconozco el buen sabor de boca que me ha dejado el tráiler. De hecho, sin saber nada de ella anteriormente, se ha convertido en el objetivo de este año, entre otras pocas selectas. Un survival realmente macabro, salpicado de slasher al parecer, con un acabado de infarto y la promesa de un ritmo endiablado, nada de humor y mucho mal rollo infantil, que es una forma perfecta de jugar con los horrores personales de buena parte del público.




