Nocturna 2015 (parte 2)

Charlie, Liza y el frío aventurero de Noruega

Nocturna 2015 (parte 2)

Lo prometido es deuda… Nuestro gran Tito Jesús nos regala esta esperada segunda entrega, nuevamente en formato vídeo, de lo más destacado de la tercera edición del Nocturna Madrid International Fantastic Film Festival. Y de nuevo, no falta absolutamente de nada: las salvajadas de un asesino que promete dar mucha guerra en los próximo años y que debuta con Charlie’s Farm, una auténtica delicia húngara titulada Liza, The Fairy-Fox, la esperada secuela de Monsters, el humor marciano de Suburban Gothic, la brutalidad de México Bárbaro o la nueva sangre de Strange Blood; son tan sólo algunos de los títulos que han tenido su momento de gloria en el Festival de Madrid. Además, un par de restrospectivas de lo más apetecibles: el díptico Demons, con la presencia del mismísimo Lamberto Bava; y la inmortal Re-Animator, de Stuart Gordon.

Y eso es todo. Un año más hemos disfrutado, gracias a la labor de Tito Jesús, de un Festival que crece a pasos agigantados, que parece no marcarse ningún límite, y del que, sin duda alguna, podemos esperar grandes cosas en próximas ediciones. Allí estaremos para contarlo. Os dejo con el resúmen de la segunda mitad del Nocturna 2015.

Horsehead

Corre, corre, caballito

Horsehead

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Horsehead

Jessica vuelve a la vieja casa familiar situada en un pequeño pueblo británico, su abuela ha muerto y es necesario preparar el entierro junto a su madre y padrastro. Allí pronto se sumerge en un sueño febril que comparte paralelismos con el sufrido por su abuela, habiendo sido una estudiosa del sueño lúcido, ahondar en sus pesadillas parece la única forma de descubrir los secretos de la familia que tanto incomodan a su madre.

Las críticas más compasivas comparan “Horsehead”, producto muy francés (aunque rodado en el inglés de M.R. James) que presenta un terror onírico original pero errado, con los mejores trabajos de Argento. Esas películas donde la realidad y la fantasía se fundían en una puesta al día imperecedera de los clásicos cuentos góticos: “Suspiria”, “Inferno”, etc. Sin embargo, que estas comparaciones no engañen a nadie, pues nada más lejos de la realidad: “Horsehead” acierta y se parece a las obras maestras de Argento en momentos muy puntuales y sólo de manera formal, pues argumentalmente jamás le llega ni a la suela de los zapatos. Eso en cuanto a las influencias cinematográficas, pero las que sorprendentemente más pesan serían las pictóricas. Así, el debutante Romain Basset se deja llevar por los arrebatos de Johann Heinrich Füssli, más en concreto por su intemporal obra “La Pesadilla”, muestra cumbre del romanticismo del cual también bebe “Horsehead”. No obstante, el director francés tampoco reniega de otras influencias: desde Goya a Lynch, pasando por El Bosco y la música sintetizada de Claudio Simonetti o Carpenter. Y lo que sería la parte tangible de la ópera prima de Basset toca las teclas correctas en cuanto a su puesta en escena: poética, mórbida, sensual, febril, pecaminosa… Un sin fin de epítetos que se quedan cortos ante la explosión visual que suponen los sueños de Jessica, protagonista de la cinta.

Lo mejor: El acabado visual. Lilly-Fleur Pointeaux, delicioso pecado.

Lo peor: Historia especialmente chorras.


Ju-On The Final Curse

Toshio, el Bart Simpson de los espíritus

Ju-On The Final Curse

Mai descubre que su hermana menor, Yui, ha desaparecido. Yui trabaja como maestra de escuela primaria y con frecuencia visitó la casa de un peculiar estudiante: Toshio Saeki, el cual se negaba a ir al colegio. Mai intentará localizar Toshio Saeki en busca de pistas sobre la desaparición de su hermana.

Si le tengo cariño a una franquicia asiática, esa es sin duda “Ju-On” (conocida en Estados Unidos como “The Grudge” y en España como “La Maldición”). Supuso el auge del j-horror y encandiló a miles y miles de occidentales, entre los que me cuento, con la terrible maldición que exponía y con escenas que, a día de hoy, siguen provocando muy mal rollo, sino miedo, hasta en el más curtido de los aficionados al género. Quedarán para la memoria universal, junto a nombres de la talla de “Freddy Krueger” o “Michael Mayers”, dos nuevos iconos de terror que son Toshio y su madre Kayako, presos de un drama eterno capaz de generar miseria y muerte a todo aquel que se acerque a la casa donde fueron asesinados estos dos personajes. Así, en 2000, con mucho esfuerzo y el apoyo de Kiyoshi Kurosawa (“Pulse”), Takashi Shimizu editaba directo a vídeo dos producciones de bajo presupuesto que reúnen la esencia del horror oriental y, además, contienen las pautas ideales para un cuento de terror macabro. Desde aquí me gustaría invitaros a verlas, pues estas dos cintas son sin duda el cenit del terror oriental de principios de siglo.

L. A. Slasher

Asesino Fashion

L. A. Slasher

La ciudad de Los Ángeles está harta del exceso de realities que pueblan la parrilla televisiva, y también lo está un misterioso asesino conocido como “el slasher”. Pronto el público se unirá al mensaje de este psicópata enmascarado, “muerte a los realities”, y Los Ángeles se convertirá en una trampa mortal para los famoso y famosillas que deambulan por sus corruptas calles. Porque, ¿nuestro mundo sería mejor sin estos seres superficiales?

El slasher ya ha cubierto todas las etapas asociadas al ciclo de vida de cualquier fenómeno cultural: desde la experimentación hasta la parodia, y vuelta a empezar. Parece que “L.A. Slasher” añade elevadas dosis de frivolidad a la mezcla, a pesar de considerarse a sí misma una sátira social sobre la fama, los reality shows y la vanidad de una ciudad como Los Ángeles. Tampoco olvidemos que sus productores la venden como una comedia oscura ante sque una cinta de terror, lo que pondrá en alerta a más de uno. Entonces, a pesar de su título, tengo la sensación de que el resultado final no va a ser un slasher al uso sino más bien un video clip al más puro estilo MTV. Eso sí, rodado con un gran despliegue visual a la última, siguiendo la estela del aire retro al que muchas producciones “culturetas” se están apuntando en la actualidad. Y no entendáis estas palabras como una crítica negativa, de hecho más bien lo contrario: simplemente mi reacción personal, trasmitida tal cual, al tráiler de la película de Martin Owen, un joven director estadunidense que pude vanagloriarse de tener buenos amigos antes que una experiencia real.