Ju-On The Final Curse
Toshio, el Bart Simpson de los espíritus

Mai descubre que su hermana menor, Yui, ha desaparecido. Yui trabaja como maestra de escuela primaria y con frecuencia visitó la casa de un peculiar estudiante: Toshio Saeki, el cual se negaba a ir al colegio. Mai intentará localizar Toshio Saeki en busca de pistas sobre la desaparición de su hermana.
Si le tengo cariño a una franquicia asiática, esa es sin duda “Ju-On” (conocida en Estados Unidos como “The Grudge” y en España como “La Maldición”). Supuso el auge del j-horror y encandiló a miles y miles de occidentales, entre los que me cuento, con la terrible maldición que exponía y con escenas que, a día de hoy, siguen provocando muy mal rollo, sino miedo, hasta en el más curtido de los aficionados al género. Quedarán para la memoria universal, junto a nombres de la talla de “Freddy Krueger” o “Michael Mayers”, dos nuevos iconos de terror que son Toshio y su madre Kayako, presos de un drama eterno capaz de generar miseria y muerte a todo aquel que se acerque a la casa donde fueron asesinados estos dos personajes. Así, en 2000, con mucho esfuerzo y el apoyo de Kiyoshi Kurosawa (“Pulse”), Takashi Shimizu editaba directo a vídeo dos producciones de bajo presupuesto que reúnen la esencia del horror oriental y, además, contienen las pautas ideales para un cuento de terror macabro. Desde aquí me gustaría invitaros a verlas, pues estas dos cintas son sin duda el cenit del terror oriental de principios de siglo.


