i-LIVED

¿Quién está detrás de la manzana?

i-LIVED

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

i-LIVED

Josh Fosse es un veinteañero cuya vida se va a ninguna parte. Su chica se fue, su madre tiene cancer y le falta un trabajo de verdad. Él intenta hacerse un hueco en el mundo de las reviews por Youtube, y de tal forma acaba reseñando una App de autoayuda: i-LIVED. Sorprendentemente funciona: conoce a la chica de sus sueños, consigue un trabajo que no puede rechazar y su madre mejora. Pero para conseguir mantener el éxito, la aplicación tiene unas peticiones muy especiales, y Josh tendrá que decidir si pierde su moral o su éxito.

En un nuevo giro tecnológico, el terror moderno se disfraza de crítica social y acaba travestido en thriller inofensivo donde la falta de presupuesto castiga el resultado final, quizás demasiada ambición y poca imaginación. ¡Qué lo hagan las máquinas! Y en claro reflejo de la revolución industrial, la protagonista de “i-LIVED” acaba siendo la propia aplicación que manipula al protagonista de carne y hueso, Josh, un patético “youtuber” abandonado al destino. Y al igual que su protagonista, la película también se abandona a ese destino, sea el que sea. Así todos acabamos subidos, nos guste o no, a la bola que lanza a rodar la trama en sus primeros compases. Impotentes asistimos a unas decisiones narrativas de dudosa brillantez y a unos altibajos, gracias a esa facilidad para pasar de la comedia al thriller, que terminan por descolocar al más estoico. Entrelazamos diferentes videos subidos a la red con filmación al uso, donde los acontecimientos empiezan a ser predecibles a partir del minuto diez, por suerte la cinta no se alarga en demasía, y los tópicos de la venta de almas no ocuparán mucho de vuestras miserables vidas.

Lo mejor: La transformación moral del protagonista, aunque las hemos visto mejores.

Lo peor: Los vídeos que publica el protagonista, ¿en serio?


Bloody New Year

¡Cava y caspa!

Bloody New Year

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Bloody New Year

Cinco jóvenes, que no son el Club de los Cinco, terminan en un hotel abandonado sito en una isla misteriosa. Allí parece que no haya pasado el tiempo y que la última fiesta celebrada, la del fin de año de 1959, todavía se esté celebrando por fantasmas y recuerdos del pasado. Nuestros cinco protagonistas pronto se darán cuenta de que son invitados no deseados, cuando el hotel maldito enseñe sus fauces.

Pese a haber permanecido bastantes años en el anonimato, “Bloody New Year” (la cual he disfrutado en la versión doblada que se editó en 1997) ha sido rescatada en diferentes países, de nuevo tenemos que agradecer a Internet por dar salida a cintas de culto menor que terminan adquiriendo una aureola de leyenda, aureola de color marrón, no os vayáis a pensar. Y es que estamos ante la última cinta, la obra maldita, de Norman J. Warren, cineasta británico volcado con el cine de terror y conocido de sobra por ser un manazas de cuidado, un explotador y un incompetente. Pero también es verdad que sus producciones saben reflejar el entusiasmo de su creador, cuya pasión por el fantástico era innegable. Dando sus primeros pasos en la década de los setenta con “Satan’s slave” y “Terror”, Warren adquirió mayor (mala) fama con su cinta más ambiciosa: “Inseminoid”, una copia de Alien recordada no sólo por su descarado expolio de la original, también por unas dosis de gore tremendista que buscaba llamar la atención de la platea. Con dos millones de dólares como presupuesto, no tuvo un acabado muy aparente, luciendo barata y condenando a su director al trono de la serie b casposa, que a la postre no está tan mal. Y fue “Bloody New Year” la cumbre de su reinado de psicotronía y memez, esta vez servido como copia cutre e incoherente de “Posesión Infernal”.

Lo mejor: El gran número de imaginativas chorradas cutres.

Lo peor: Unos diálogos tediosos con mucho relleno de merengue.


Deadpool

El superhéroe más macarra de Marvel

Deadpool

Deadpool cuenta la historia del mercenario Wade Wilson, desde sus orígenes como un ex agente de Fuerzas Especiales hasta la serie de experimentos que apuntan no sólo a salvarle la vida, sino también a convertirlo en un inusual paladín de la justicia dotado de fuerza sobrehumana y una acelerada capacidad para sanar, pero su mejor arma será su oscuro sentido del humor y personalidad irreverente. Y es que Deadpool, también conocido en España como Masacre o el “mercenario bocazas” es uno de los personajes Marvel más difíciles de llevar a la gran pantalla, si es que pretenden adaptarlo correctamente. De hecho, ya apareció en X Men orígenes: Lobezno (2009) en un rol secundario en el que fusilaron su alma. Olvidando dicho pasaje, es hora de conocer al verdadero antihéroe.

Ryan Reinolds vuelve a hacerse cargo del personaje. El actor, que fracasó en su intento de ser Linterna verde (2011), viene demostrando desde hace unos años que, cuando quiere, puede ser un gran actor. Sin ir más lejos, ahí tenemos la mágnifica The Voices (2015). No obstante, Deadpool le brinda todo lo necesario para desplegar su vis cómica y gamberra. Y a juzgar por el trailer, lo aprovecha. ¿Y quién se encarga de dirigir? Pues Tim Miller, que así, en frío, no os sonará nada, pero ha trabajado en los efectos visuales del videojuego Mass Effect 2 (2010) o de la película Scott Pilgrim contra el mundo (2010). Este es su primer proyecto como director.

The Wicked Within

Cuidado con quien oye tus rezos

The Wicked Within

Cuando una niña muere, su familia se reúne para llorar la pérdida. Sin embargo, el dolor trae a un espíritu vengativo que se apodera del más vulnerable, desgarrando los lazos que unen a la familia. Uno por uno, obliga a cada miembro a confesar sus mentiras más oscuras enfrentándolos a sus propios pecados.

La existencia de “The Wicked Within” no sería noticia de por sí, sin embargo lo es en cuanto representar la vuelta de la distribuidora/productora “After Dark” a sus raíces: la distribución de ocho películas de diferentes países dentro de una marca común, “8 films to die for”, también considerado como una especie de festival online. De esta forma se dieron a conocer películas tan queridas como “Autopsy”, “Los Abandonados”, “Lake Mungo” o “Dread”; pero no nos engañemos, la calidad de los inventos aireados dejaba mucho que desear, llegando a sus cotas más infames cuando el proyecto se reconvirtió a producciones propias. Parece que dicha decisión no ha salido rentable, a pesar de que los productos movidos eran de bajo coste, y volvemos al modelo tradicional, todo después del tremendo batacazo que fue “Asylum” (una de las dos únicas obras del pasado “After Dark Originals” que nos negamos a reseñar).