Homicycle

Azucar en el motor

Homicycle

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Homicycle

muy malas pulgas: violaciones, asesinatos, robos, incendios, drogadicción… un grupo de psicópatas a los que sólo se puede enfrentar el misterioso motorista que, sobre su moto de gran cilindrada, limpiará las calles con la sangre de los malvados.

Es muy difícil realizar un largometraje, por un lado tienes que lidiar con muchas personas – actores, técnicos, productores – y dirigirlas en la misma dirección, una que lleve a buen puerto una visión artística, un concepto que pueda gustar a diferentes tipos de personas. Aunque sólo sea por esa dificultad, el oficio de cineasta merece un respeto, tanto cuando es un medio de vida como cuando se trata de una afición productiva. Las complicaciones no son menores cuando cuentas con un presupuesto exiguo, desde luego puedes asumir una libertad que grandes cantidades económicas de terceros pueden perjudicar, pero trasladar tu visión a la gran pantalla requiere de medios y de compañeros de aventuras con experiencia. Así, una película de serie Z sigue mereciendo un mínimo de respeto, no basta tildarlos como “mierda”, de la forma que hace el público masivo, hay que intentar romper la barrera de lo meramente económico y bucear más allá, a la espera de una historia contada con maestría y solidez.

Lo mejor: Resucitar el cine desfasado de los justicieros ochenteros

Lo peor: ¿Por donde empezar?


Listening

El nacimiento de la libertad

Listening

Unos estudiantes de posgrado sin pasta inventan una tecnología para leer la mente. David, Ryan, y Jordania creen que la telepatía va a resolver todos sus problemas, pero esa tecnología es solo la llave de una caja de Pandora moderna, ya que el equipo descubre que, cuando abran sus mentes, no existirá lugar para ocultar sus pensamientos.

Secretos y traiciones salen a la superficie, y además la tecnología es robada por una agencia gubernamental encubierta con aviesos planes. Sin nadie en que confiar, David se enfrenta a sus amigos en una batalla a vida o muerte, no sólo por la privacidad de la mente humana, también por el futuro de su libre albedrío.

No suelo salirme del tiesto en Almas Oscuras, no al menos en lo que respecta al horror, pero hoy voy a permitirme el lujo de traeros la noticia de una película de ciencia ficción, una con toques oscuros, los suficientes para clasificarla como “thriller psicológico”; aunque más bien tiene aspecto de “techno thriller”, muy en línea con obras de Neal Stephenson. Pero dejemos atrás las inservibles etiquetas para disfrutar de un tráiler que preludia una producción ya calificada como “rompedora”. Una metáfora fantástica sobre la libertad y los límites que la humanidad se auto impone para controlar el libre pensamiento y evitar así la anarquía (¿“Freeze Frame”?, ¿“Paranoia 1.0”?).

The Sand

El verano se alarga hasta Octubre

The Sand

Después de una brutal fiesta nocturna en la playa, un grupo veinteañeros resacosos despierta bajo un sol de justicia y sobre una playa carnívora que devora cualquier cosa en un abrir y cerrar de ojos.

Dicen algunos iluminados de la escena cinematográfica que los noventa amenazan con volver en todos los ámbitos, y así resucitará aquella estética y forma de entender el cine. En lo particular, y como no sé muy bien que significa el “espíritu de los noventa”, me importa bastante poco ese revival, su valor o su falta de valor, ¡suficiente tenemos todavía con los benditos ochenta! Recuerdo que el cine de terror, lo que aquí nos interesa, empezó a perder fuelle de cara a la segunda mitad de la última década del siglo pasado… y poco más. Como durante toda su historia, el cine de género sufría uno de sus típicos altibajos pero continuaba ofreciendo pequeñas joyas, sino revoluciones en toda regla, como “Scream”, “El Cortador de césped”, “En la boca del miedo” o “El Proyecto de la Bruja de Blair”. Sin embargo, reconozco que la irrupción del DVD y el canto del cisne de los vídeo clubes trajo una enorme cantidad de producciones de serie b donde los efectos realizados por ordenador tomaban mayor protagonismo y las propuestas no pasaban de rocambolescas, historias que se tomaban poco en serio pero bien merecían un alquiler para echarse unas risas con amigos.

Bite

¿Te gustan los bichos?

Bite

Desmayos, ataques de pánico, mareos… Ya se sabe, cada dos por tres, sobre todo en los festivales especializados, nos llegan noticias sobre cómo tal o cual película ha causado esto, y alguna cosa más, en unos cuantos espectadores. ¿Recordáis las ambulancias en la puerta del cine para las sesiones de Martyrs (2008), durante el Festival de Sitges? Bueno, pues aunque no llegue a tales niveles, Bite es otra de esas películas que se han creado cierto nombre en certámenes debido a una de esas noticias. Se dice, se cuenta, se comenta, que varios espectadores vomitaron. Podría ser, simplemente, que iban borrachos, qué se yo. Pero se le dio la publicidad gratuita a esta pequeña producción. Venga, si al final a todos nos gusta y nos crea morbo, aunque sepamos que es un invento de marketing. Sea como fuere, ¿de qué trata esto?

Durante su despedida de soltera, a Casey le pica un insecto desconocido. Al regresar a casa, comienza a exhibir rasgos de insecto. Entre su transformación física y su ansiedad por la boda, Casey sucumbe a sus nuevos instintos y comienza la creación de una colmena que no sólo alberga huevos traslúcidos, sino que también se alimenta de la carne de los demás. A medida que su transformación se completa, Casey descubre que todo puede cambiar con un solo mordisco.