Hairmetal Shotgun Zombie Massacre
¿Revival de horror rock?

Una banda de “hair metal” lucha por encontrar su propia identidad, así, sus miembros deciden grabar su primer álbum de larga duración en una cabaña espeluznante situada en medio de un cementerio. Hasta el culo de hierba, coca y alcohol, la banda descubre un sótano secreto y abre sin querer una puerta que permite a los demonios poseer los cadáveres del cementerio cercano. Forzados a tener que sobrevivir sin apenas posibilidades, la banda debe luchar contra las hordas de muertos vivientes demoníaca con la esperanza de conseguir un contrato discográfico durante alguna parte del proceso.
A “Deathgasm”, una de las cintas que espero con más ganas de este año, se le une “Hairmetal Shotgun Zombie Massacre”, una cinta independiente de bajo presupuesto que ha sido rodada durante once años de tomo y lomo, con ganas de poner sobre la palestra las buenas relaciones entre hard rock y horror. Maridaje que por un momento, sólo un breve momento, casi llegó a establecer un subgénero propio durante los ochentas con “joyas” como “Muerte a 33 r.p.m.”, “Al filo del Infierno”, “Black Roses”, “Rocktober blood”, “Hard Rock Zombies” u “Horror en Alcatraz”. ¿Será que ahora vuelve esta forma, desprejuiciada sin duda, de ambientar el cine de terror? Quizás tenga algo que ver la atención que ha recibido mi querida “Metalocalypse” o puede que una alineación de los astros haya sido capaz de traer a los viejos dioses del metal de nuevo a la tierra… Y no hablo de los “Manowar”, hablo de seres que desayunan entrañas humanas.


