Lore
Vergüenza nacional

Una mujer busca a su hijo desaparecido en un desierto remoto con la ayuda de su ex marido y un nativo americano amigo. Entonces una criatura malvada comienza a dar noticias de su presencia, convirtiendo su búsqueda en una lucha por la supervivencia.
Christian Larsen y Brock Manwill debutan con una producción cuyo mayor éxito puede ser tener entre sus filas, con su clásico papel secundario, a Eric Roberts. Y con la tontería me empieza a caer bien el cabrón canoso, aunque cada vez que lo veo en una película actual prefiero salir disparado en otra dirección. De todos modos, quizás el pecado de “Lore” – un thriller sobrenatural con desiertos, parejas atormentadas y monstruos que se ven menos que mi pilila en domingo – sea el uso festivo que se realiza de leyendas de nativos americanos. Sí, “nativos”. Porque antes de esos señores de carnes rosadas y pelo pajizo hubieron otros habitantes que fueron aniquilados. Como español soy consciente de que tenemos nuestras propias cargas, pero, por una razón u otra, no nos apropiamos como nuestra de tierras ajenas, quizás no pudimos, aquí parece ridículo que una cuarta generación de colonos considere Estados Unidos como propiedad otorgada por Dios.



