Boys in the trees

¿Eras lobo o cordero?

Boys in the trees

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Boys in the trees

Podría empezar esta reseña aduciendo que uno de los mayores terrores a los que se enfrenta el hombre, independientemente de su sexo, es el cambio físico, mental y de prioridades que se produce durante la adolescencia. Inconsciente al principio de la misma, abandonamos nuestras fantasías infantiles para, en el caso de los chicos, pelear por un puesto en la cabeza de la manada; llegando al final de esos días, cuando la enseñanza primaria alcanza su término, extenuado y consciente de la montaña que queda por escalar, además desprovisto de la inocencia que cuidadosamente te has concentrado en aniquilar durante esos breves años de hormonas ardientes y primeros tragos de vicio. Bajo este supuesto –bastante artificial y pretencioso dentro de la concepción del universo no antropomórfico que defiendo– habría que reconocer a “Boys in the trees” como un auténtico hito dentro del terror.

Sin embargo, bajo escenarios más clásicos y menos rebuscados –por ejemplo la corriente de terror sobrenatural nihilista que también defiendo– “Boys in the trees” es tan sólo un drama adolescente revestido de fábula siniestra y oscura. Aunque esta oscuridad no lo es tanto por seguir las líneas del cine de género, del cual se aprovecha para lograr una mayor difusión, si no por trasladar a pantalla las tendencias musicales de la juventud rebelde, marcada por un tormento que preludiaba esta nueva era de control, donde un niño no puede salir sólo a jugar al fútbol con sus amigos en la puta calle.

Lo mejor: Una banda sonora ideal para los nostálgicos de mediados de los noventas.

Lo peor: Con semejantes precedentes es normal que la película sea muy "videoclipera", pero termina cansando tanto estilismo impostado.


Beyond Skyline

¿Era necesario?

Beyond Skyline

Skyline ¿La recordáis? Han pasado 7 años del estreno de aquella película de ciencia ficción/acción/terror cuya (excelente) campaña de promoción nos engañó a más de uno. Las expectativas cayeron en picado cuando llegaron las primeras críticas y opiniones. No, no estábamos ante la nueva sensación del subgénero de invasiones alienígenas. Nada más lejos de la realidad. Skyline se destapó como un subproducto con medios modestos, factura telefilmesca y un par de momentos destacables que, efectivamente, son los que vendían en el trailer. Pero oye, los hermanos detrás del invento, Colin y Greg Strause, le echaron morro, juntaron 10 millones de dólares y filmaron todo en su propio piso y alrededores. Añadieron unos FX digitales convincentes y apañaron una serie B que hubiera funcionado mejor en su terreno natural: el video club. No obstante, consiguieron rentabilidad en taquilla, sumando 66 millones de dólares alrededor del mundo.

En realidad, los Strause son bastante conocidos y reconocidos en el terreno de los efectos especiales, habiendo continuado su carrera en tales menesteres con titulos como Looper, X Men: Días del futuro pasado o Expediente Warren: El caso Enfield. Lo de dirigir lo dejaron ahí.

The Monster Project

Verdinegro

The Monster Project

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

The Monster Project

“The Monster Project” se resume en una sencilla frase: “una buena idea llevada a mal puerto”. Aun así reconozco que esperaba bastante menos, quizás porque su tramo final ofrece una perspectiva “pulp” muy disfrutable si eres un descerebrado cual servidor; entendido ese adjetivo “pulp” como espectáculo barato lleno de artificio y maldad sacada de la ópera de Berlín. Sin embargo, es en las faltas típicas del formato “found footage” donde la película de Victor Mathieu, debutante para la ocasión y apadrinado de forma incompresible por la prensa especializada estadunidense, cava su propia tumba con la pereza típica de los cineastas modernos.

Es decir, cámara nocturna hasta dosis irritantes filmarán un “corre que te pillo” confuso y epiléptico donde la suerte de los personajes carece de cualquier interés, por mucho que anterior a la carrera de la rata hallamos asistido a una cansina presentación donde nuestros protagonistas son definidos con trazo grueso. Mención especial a este respecto cuando hablamos de Jamal, un hermano de color que pondrá nervioso hasta al más estoico de los espectadores, sin olvidar a los monstruos que aquí deberían ser el centro de atención: una vampira, una poseída y un hombre lobo cuya simpleza y método se resume en “vengo a mataros, gracias”.

Lo mejor: La premisa y su casposo final (siempre que lo asumas como un folletín).

Lo peor: Tan, tan increíble que por momentos parece una comedia (o esto es bueno). Sensación a la que ayuda el bro' Jamal.


Welcome To Willits

Drogas y aliens

Welcome To Willits

En lo profundo de los bosques del norte de California se encuentra la ciudad de Willits. Fuera del control gubernamental, un refugio para los cultivadores de marihuana, adictos a la metadona y teóricos de la conspiración. Cuando un grupo de amigos de vacaciones sin saberlo instala su campamento en la propiedad del residente más perturbado de Willits, un campesino psicótico y drogadicto convencido de que los extraterrestres están a punto de atraparlo, descubrirán el verdadero significado de “cálida bienvenida”.

El 22 de Septiembre se estrena en el mercado doméstico norteamericano “Welcome To Willits”, otra serie B realizada con cuatro duros, casi extraña el que sea distribuida por IFC, que intenta robarle el puesto a la británica “Evil Aliens” como película más mugrienta en mezclar de forma lisérgica alienígenas y horror. Claro que aquí no queda claro argumentalmente si la presencia de hombrecillos grises es real o se debe al exceso de drogas sobre un “hillbilly” interpretado por un decaído Bill Sage (“Somos lo que somos”, “American Psycho”).