Boys in the trees
¿Eras lobo o cordero?

- Título original: Boys in the trees
- Nacionalidad: Australia | Año: 2016
- Director: Nicholas Verso
- Guión: Nicholas Verso
- Intérpretes: Toby Wallace, Gulliver McGrath, Mitzi Ruhlmann
- Argumento: Dos adolescentes, antiguos amigos ahora separados por los roles asumidos dentro de la biosfera del instituto, vuelven a casa juntos en la noche de Halloween de 1997.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2.5/5

Podría empezar esta reseña aduciendo que uno de los mayores terrores a los que se enfrenta el hombre, independientemente de su sexo, es el cambio físico, mental y de prioridades que se produce durante la adolescencia. Inconsciente al principio de la misma, abandonamos nuestras fantasías infantiles para, en el caso de los chicos, pelear por un puesto en la cabeza de la manada; llegando al final de esos días, cuando la enseñanza primaria alcanza su término, extenuado y consciente de la montaña que queda por escalar, además desprovisto de la inocencia que cuidadosamente te has concentrado en aniquilar durante esos breves años de hormonas ardientes y primeros tragos de vicio. Bajo este supuesto –bastante artificial y pretencioso dentro de la concepción del universo no antropomórfico que defiendo– habría que reconocer a “Boys in the trees” como un auténtico hito dentro del terror.
Sin embargo, bajo escenarios más clásicos y menos rebuscados –por ejemplo la corriente de terror sobrenatural nihilista que también defiendo– “Boys in the trees” es tan sólo un drama adolescente revestido de fábula siniestra y oscura. Aunque esta oscuridad no lo es tanto por seguir las líneas del cine de género, del cual se aprovecha para lograr una mayor difusión, si no por trasladar a pantalla las tendencias musicales de la juventud rebelde, marcada por un tormento que preludiaba esta nueva era de control, donde un niño no puede salir sólo a jugar al fútbol con sus amigos en la puta calle.
Lo mejor: Una banda sonora ideal para los nostálgicos de mediados de los noventas.
Lo peor: Con semejantes precedentes es normal que la película sea muy "videoclipera", pero termina cansando tanto estilismo impostado.



