127 Horas
Viviendo lo más cercano a un infierno esclarecedor

- Título original: 127 Hours
- Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2010
- Director: Danny Boyle
- Guión: Danny Boyle, Simon Beaufoy
- Intérpretes: James Franco, Kate Mara, Amber Tamblyn
- Argumento: Aaron Alston es un joven con gran afición por el alpinismo y el riesgo. En uno de sus viajes en solitario, una roca cae sobre su antebrazo, abandonándole a su suerte en una zona oculta y sin apenas movilidad.

AVISO PARA DESPISTADOS
Partiendo de que la historia real en que se basa la película es de sobra conocida, y si no lo era, la publicidad está en ello, he preferido hacer la reseña “destripando” algunas partes importantes. Por ello, el que desconozca aún lo que sucedió, el devenir de los hechos y el propio desenlace, es mejor que deje estás líneas para cuando termine el visionado.
Danny Boyle es uno de esos directores que, pese a llevar una carrera irregular e impredecible, siempre son interesantes. Al fin y al cabo, todo tiene su conexión. Boyle es irregular, pero se arriesga en cada nuevo proyecto. De ahí que también sea impredecible y, por tanto, interesante de seguir. Sus inicios fueron portentosos. Tras la muy interesante opera prima Tumba abierta (Shallow Grave, 1994), se sacó de la manga uno de los iconos del celuloide (y más allá de él) de los noventa. Hablo, por supuesto, de la obra maestra Trainspotting (1995). Pese a que después diese un bajón con la aburrida Una historia diferente (A Life Less Ordinary, 1997) o con la, dicen, fallida (desde mi punto de vista algo infravalorada) La playa (The Beach, 2001), volvió a demostrar talento, potencial visionario y un estilo dinámico con el sleeper 28 días después (28 Days Later, 2002). Y en a los años más recientes que preceden a este 2011, entre otras propuestas “menores” aunque interesantes, se apuntó su primer mehahit con la curiosa Slumdog Millionaire (2008). Carrera interesante, ¿verdad? Pero un servidor echaba de menos, no el talento, pues lo sigue teniendo, pero sí el toque especial, mágico, como se quiera denominar, que sentía al ver una cult movie en potencia como Trainspotting. Ese día ha llegado.
Lo mejor: Prácticamente todo. La dirección de Danny Boyle, la interpretación de James Franco, la selección de canciones, lo respetuoso del guión tanto para el Aaron Ralston real como para nosotros, los espectadores, la fotografía, los efectos de maquillaje...
Lo peor: Se me ocurre poca cosa. ¿Qué Trainspotting siga siendo jodidamente insuperable? ¿Pero eso que tiene que ver con 127 horas? Nada, pues todos a verla de cabeza.

