Legion: The Final Exorcism
Es una mierda

- Título original: Costa Chica. Confession of an Exorcist
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: David Heavener
- Guión: David Heavener
- Intérpretes: David Heavener, Ariel Teal Toombs, Roddy Piper
- Argumento: Michael San Chica es un ex sacerdote. Pese a ello todavía se dedica a investigar casos de posesiones demoníacas. Cuando conozca a la joven poseída Tatiana McMurter, descubrirá a un demonio con el que ya luchó anteriormente.
- 4.5/5

No recuerdo en que revista fue, ni que crítico ni a que película, pero hace años leí una crítica que me hizo pensar. En ella ponía, simple y llanamente: “Es una mierda”. Me hizo pensar porque, por aquel entonces, empezando a pillar gustillo a esto de escribir críticas/reseñas, comprendí que a veces, sin mucho sentido, hablamos más de la cuenta de películas que no merecen más que tal descripción. Pero, creo, también es cierto que hablar mal de una película suele ser más divertido (tanto para el firmante como para el lector) que hablar bien. ¿A qué viene todo esto? Pues a que la obra magna del despropósito y la defecación liquida que tenéis ante vuestros ojos es uno de esos ejemplos en los que el “Es una mierda”, sería suficiente. Pero no, hoy no.
Para entrar en materia, advertir primero que Legion: The Final Exorcism también es conocida como Costa Chica: Confession of an Exorcist. Al menos, así aparece en IMDB. Su director, guionista, productor y protagonista es un tal David Heavener, algo así como un Lorenzo Lamas de serie más Z si cabe. Su carrera, sin embargo, es abultada. Entre sus películas (en muchas de ellas también hace de “hombre para todo”) tenemos todo tipo de terror casposo y telefilmes de acción pseudo eróticos. Su cumbre parece haber llegado con esta película, que, de nuevo en IMDB, tiene un 3,9 de media. Creo que la más alta de su filmografía. Y ojo, un 3,9 inflado, con 31 míseros votos. Supongo que Heavener y algún amigo se metieron para ponerla un 10 y subir un poco la media.
Lo mejor: Que te puedes echar unas risas con los cerdos diabólicos tuneados de azul.
Lo peor: ¿Hace falta aportar algo más?




