Un relato de Grant Morrison
Ejerciendo un poco de cuervo, he decidido traeros este relato de hace unos cuantos años. Se trata de un grandioso experimento psicotrópico, sexual y gore del autor escocés Grant Morrison, relato que fue publicado por la estupenda revista Gigamesh allá por 1996. Se trata de un cuento que, en mi humilde opinión, iguala – de hecho, lo imita de una forma sui generis – lo realizado por Clive Barker en sus Books of Blood.
De una forma especialmente macabra, el autor de guiones para comics imprescindibles como Animal Man, Doom Patrol, Los Invisibles o El Asco, nos traslada a lo más sórdido de Paris con una impactante historia que, y lo reconozco abiertamente, ejerció una fuerte influencia en determinadas épocas de mi vida. Tanta fue, que incluso me he permitido, como tributo a Morrison, el intento de “embellecer” algunos pasajes; ojala no me haya extrapolado. Si a alguno desagrado, considerarme un pobre escriba víctima de la tentación…
Pero no nos pongamos melancólicos, el cuento que os aguarda no es apto para débiles; no esperéis encontrar piedad en el Chateu…