Cell 213
La ley no es blanca ni negra, es gris

Michael Gray es un joven y arrogante abogado que nunca le hace ascos a ningún caso, por peliagudo que este sea. Sin embargo, va a descubrir que la ley tiene muchas caras, alguna de ellas sobrenatural, y todas ellas tan engañosas como relativas. Tras ser inculpado por el asesinato de uno de sus clientes encarcelado, es enviado a la penitenciaria estatal de South River. Agonizando en la celda 213, comienza a desentrañar las oscuras circunstancias que llevan a muchos de los reclusos a suicidarse, en tasas más elevadas de lo habitual.



