Avispas zombis provocando hinchazones de entrepierna
Abatido por el caos que le rodea, el profesor Bensington lamenta su papel en el que, sin duda alguna, es el fin del mundo tal y cómo lo conocemos; y revela la causa del horror: su asistente, un estudiante llamado Redwood, provocó, sin quererlo, un desastre biológico global en forma de avispas asesinas zombis.
Hace ya algún tiempo un par de buenas amigas de este blog nos acusaron de aprovechar la mínima oportunidad para colar en nuestros posts la fotografía de alguna macizorra ligerita de ropa protagonista de la serie B terrorífica de turno. Y de paso aprovecharon la ocasión para señalar el evidente machismo del que ha hecho gala, en multitud de ocasiones, el cine de horror, siempre presto a mostrar las beldades de la anatomía femenina sin prestar demasiada atención a los atributos del protagonista masculino. Nadie se atrevió a refutar ni sus acusaciones ni sus teorias… probablemente porque razón no les faltaba.