Bad Taste (Mal Gusto)
Los divertidos, grotescos y sensacionales comienzos de Peter Jackson (I)

- Título original: Bad Taste
- Nacionalidad: Nueva Zelanda | Año: 1987
- Director: Peter Jackson
- Guión: Peter Jackson, Ken Hammon, Tony Hiles
- Intérpretes: Terry Potter, Doug Wren, Peter Jackson
- Argumento: Una pequeña ciudad costera ha quedado desierta tras la llegada de unos aliens. El destino de los desaparecidos no es otro que servir de comida en una hamburguesería inter-galáctica. Un cuerpo especial se enfrentará a los extraterrestres.

“Hay una anécdota muy divertida… supongo, que es en la escena en la que un extraterrestre (de hecho, yo) vomita y otros se lo beben. Pues la sustancia se hizo con yogurt, porque como se lo tenían que beber lo hice pensando ellos para que fuese lo menos desagradable posible. Incluso compré un yogurt bueno. Pero la mezcla quedó muy diluida y tenía que quedar mucho más espesa. Y yo se la di a un extra y le dije que la hiciese más espesa, mientras me iba a rodar otra escena. Y claro, yo suponía que él sabía que era para beberla. Después volví y el tipo lo había hecho muy bien, y había conseguido espesarla bastante. Así que rodamos, y al poco los actores empezaron a marearse… ¿Sabéis lo que pasó? El tío que espesó la mezcla había ido al jardín y le había echado barro al potingue, ¡y entonces claro que quedó más espesa! Así que, cuando vuelvas a ver la escena, piensa lo que esos pobres actores estaban bebiendo de verdad, ¡barro!”
Esta anécdota, entre otras que iremos viendo, narrada por el director del invento, Peter Jackson, resume perfectamente lo que es Mal gusto. Primero, ahí tenemos el titulo. Segundo, porque el sentido de lo desagradable, pero a la vez divertido, festivo, es algo que manejaba como nadie en esto del gore. Y tercero, porque estamos ante una película de amigos, de rodaje largo, complicado, pero del que estoy seguro que la mayoría de los que estuvieron involucrados guardan gratos recuerdos. Se lo pasaron pipa, vaya. Ese es el espíritu de la opera prima del hoy megalómano cineasta que se codea con gente como Spielberg.
Lo mejor: El talento de Peter Jackson para, con medios ínfimos y cientos de complicaciones, sacar adelante una película divertida, con buena puesta en escena, montaje dinámico, soluciones visuales, narrativas sorprendentes y ultragore.
Lo peor: Que no pudiese (o más bien, no quisiese) volver a dirigir algo con esta libertad y ausencia de prejuicios.



