Re-Animator

La locura reanimadora del Dr. Herbest West

Re-Animator

Ver ficha completa



Re-Animator

Creo que exprimiendo a conciencia mi memoria, de por si bastante limitada, sería capaz de citar media docena de películas de género cuyo principal protagonista fuera la figura estereotipada del mad doctor, un científico dispuesto a vulnerar todos los límites ético/morales y despreciar la vida de sus semejantes con el único objetivo de alcanzar su propósito, ya sea éste crear una nueva raza de centípedos humanos, someter al mundo a sus pies mediante un ejército de robots con muy malas intenciones o, sencillamente, revivir a los muertos.

Pero sin la necesidad de castigar mis neuronas, la primera imagen que retorna a mi mente tras volver a escuchar la expresión “mad doctor”, siempre es la misma: Herbest West empuñando, amenazante, una inyección que contiene un extraño líquido de color verde fluorescente.

Lo mejor: Lo bien que sobrelleva el paso del tiempo.

Lo peor: Que el resto de la saga no estuvo a la altura de la película de Stuart Gordon.


Lovely Molly

Los fantasmas del pasado siempre tocando las narices

Lovely Molly

Molly y su marido Tim, se trasladan a la casa del padre fallecido de ella con la esperanza de poder hacer frente a sus problemas económicos. Extraños fenómenos turban a la pareja por las noches, y cuando Tim se marcha por cuestiones laborales, Molly se queda sola en una casa que le trae dolorosos recuerdos. Sus soledad es pronto alterada por una presencia maligna que la acosa física y mentalmente.

Eduardo Sánchez, célebre por co-dirigir una de las películas más rentables de la historia del cine (lo siento, no se me ocurre nada mejor que decir sobre El Proyecto de la Bruja de Blair, ya que no soy un gran entusiasta de la película), regresa a la primera plana con un thriller sobrenatural titulado Lovely Molly.

Tiburón 3D La Presa

Las presas somos los pardillos que pagamos la entrada para ver la película

Tiburón 3D La Presa

Ver ficha completa



Tiburón 3D La Presa

Domingo. Cuatro de la tarde. Llueve. Lleva tres días seguidos lloviendo y no parece que vaya a parar. Hay que buscar una alternativa… salir de casa. Ir al cine parece una opción tan buena como cualquier otra ¿o quizás no?

Alrededor de siete amigos (lo siento, hace apenas unas horas que he visto la película y ya me cuesta recordar los detalles) deciden pasar un fin de semana en casa de uno de ellos – una de las chicas macizas del grupo -. La casa en cuestión está situada a orillas de un lago de agua salada. Todo parece ir bien hasta que uno de ellos se deja un brazo por el camino… y es que una variada caterva de tiburones parece dispuesta a hacer lo que sea necesario para que estas no sean las idílicas vacaciones que habían soñado.

Lo mejor: El muchacho de la moto de agua.

Lo peor: Pagar la entrada del cine.