No matarás

Pesadilla urbana

No matarás

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

No matarás

Reconozco que acudí al pase de “No matarás” con las expectativas bajas. Me puse cerca de la salida por asegurarme un plan de fuga si lo cosa no iba bien. “El pacto”, anterior cinta del director David Victori, no me había gustado y la verdad es que Mario Casas es un actor al que le he visto en trabajos muy buenos, como “La mula”, “Adiós”, o recientemente en “El practicante”, pero que de primeras siempre pongo en cuarentena. Puede que esas pobres esperanzas jugasen a favor al final. “No matarás” me parece un film notable que me encantará ver nuevamente en el festival de Sitges, con la sala todo lo llena que deje la pandemia, porque estoy seguro que va a levantar aplausos en varios momentos y una buena ovación en su portentosa secuencia final, donde por cierto Casas cierra el film con broche de oro.

Casas se pone en la piel de un joven, Dani, que ha pasado los últimos años cuidando de su padre y que, al fallecer éste, no tiene muy claro qué hacer con su vida. Su hermana le insiste en que corra una gran aventura que le sirva de trampolín para recuperar la chispa que la enfermedad paterna le ha robado. Una noche, cenando en un restaurante, conoce a una chica (Milena Smit) que parece estar pasando un mal momento y decide acompañarla a pesar de que su inestable comportamiento augura que no debe ser una persona fácil de tratar.

Lo mejor: Lo fácil que resulta encariñar se del presonaje y lo nevioso que te pone en varios momentos.

Lo peor: muchos momentos desenfocados que ayudan a la tensión pero que molestan.


The cleaning lady

La amiga fea

The cleaning lady

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The cleaning lady

Caperucita roja, la bruja de Blancanieves o Barbaazul… Desde pequeños, las historias y cuentos nos van alertando del peligro de las primeras impresiones, de que no hay que fiarse de los desconocidos y que siempre, siempre, hay que estar alerta con las posibles consecuencias de confiar en exceso de la generosidad de los extraños. “Por la pena entro la peste” es un popular dicho que se ajustaría, con acierto, a las desventuras que le va a ocasionar a la protagonista de nuestra cinta apiadarse de la muchacha que asoma a su puerta.

Con su cara plagada de cicatrices y siempre silenciosa, Shelly se encarga del mantenimiento de un edificio de viviendas. Su vida pública es anodina y su vida privada esconde demonios inconfesables. Fatídicamente, un día acude a solucionar una avería a la casa de una joven bellísima que esta atravesando una mala racha. Cuando la muchacha, en señal de agradecimiento, muestra interés por Shelly, está entenderá que ambas se necesitan y, por su cuenta, empieza un plan que tiene por objetivo que las dos sean inseparables.

Lo mejor: Una loca muy bien presentada.

Lo peor: Que su final sea tan básico.


Akelarre

Scheherezade Con escoba

Akelarre

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Akelarre

A un género, como es el fantástico, tan aficionado a los clichés hay que aplaudirle siempre la entrada de aire fresco; la llegada de propuestas que, usando estos lugares comunes, lleven las tramas a territorios nuevos. También es digno de aplauso que un director decida cambiar formalmente la manera de encuadrar una situación, saliiéndose de los estándares estéticos que se han ido realizando para historias de puntos de partida similares. El cine de época, sin ir más lejos, suele presentar siempre una fotografía preciosista, muy influenciada por lo movimientos pictóricos figurativos de la época que aborda, donde la cámara suele ser estática y donde el plano general y medio parecen imponer su ley. El director argentino Pablo Agüero ha decidido en “Akelarre” saltar por encima de la normas formales de cine de época, y valiéndose de los elementos del cine fantástico ha construido un drama brillante, que utiliza la brujería para hablar de temas actuales y que tiene ese aroma entre crónica real y cuento adulto que encanta a este que va a firmar la reseña.

Nos situamos en los primeros años del siglo XVII, en un pequeño pueblo vasco en el que los hombres se han echado a la mar y las mujeres viven cuidando las cosechas y los animales. Un día llega a la región un inquisidor (Alex Brendemühl) en busca de brujas que le revelen la ceremonia a seguir para poder contactar con Lucifer y sus fuerzas. Apresa a seis jóvenes que sospecha pueden estar hechizadas y comienza con ellas sus métodos para sacarles una confesión. Rápidamente las acusadas ven lo cerca que están de arder en la hoguera y buscan la forma de satisfacer la curiosidad del sádico inquisidor.

Lo mejor: Su osado tratamiento del montaje y la imagen y su historia.

Lo peor: La teatralidad de sus primeros compases.


Un efecto óptico

Nueva York ya no es lo que era

Un efecto óptico

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Un efecto óptico

Quizás una de las cintas más extrañas de las proyectadas en el pasado Festival de San Sebastián, que también tendrá presencia en la próxima edición de Sitges, sea el último trabajo del director Juan Cavestany. Creador de series tan divertidas como “Vota Juan” o “Vergüenza” y las poliédricas historias cruzadas de “Dispongo de barcos” o “Gente en sitios” (ambas exhibidas en Sitges). Cavestany parece gozar moviéndose por géneros sin pudor, más interesado en captar a un público curioso que a una mayoría devoradora de títulos convencionales. Desde luego su nuevo film se ajusta más que nunca a esta norma; de hecho aún no sabría decir si lo que vimos era una comedia oscura o una cinta de terror... bien pensado, esa falta de definición fue la que finalmente me sedujo.

La película presenta a un matrimonio, Teresa y Alberto (Pepón Nieto y Carmen Machi), que después de años de esfuerzos deciden realizar su ansiado viaje a Nueva York. Desde su llegada les inquieta lo familiar que les resulta todo y lo poco sorprendente que es la gran manzana con respecto a la imagen que tenían en mente. Pronto comenzarán a cuestionarse esa realidad: ¿Están realmente en Estados Unidos o en Burgos? ¿Son ellos los que salen en sus selfies? ¿Están “Las Meninas” en el Metropolitan o es que han visitado el Museo del Prado? ¿Es su mundo real o están dentro de una película mal rodada? ¿Alguien corre peligro?…

Lo mejor: Una fumada en toda regla

Lo peor: Una fumada en toda regla