| DIVERSIÓN: |
|
| TERROR: |
|
| ORIGINALIDAD: |
|
| GORE: |
|
Para algunos sobrevalorado y para otros, autor clave del cine de terror contemporáneo compartiendo escenario con James Wan, Alexandre Aja o Eli Roth. A falta de visionar dos títulos de su filmografía (Cabin Fever 2 y Trigger Man), puedo confirmar que el cine de Ti West posee carácter diferenciador dentro de un género (en algunos aspectos) saturado y poco arriesgado en su versión más comercial. La nostalgia por el cine de terror atmosférico de clásicos como The Haunting o House on Haunted Hill y su inclinación por un desarrollo sosegado amante de lo sugerido, hacen del director de The House of the Devil un caso tan extraño (que no único) como recomendable.
Siendo los espacios cerrados uno de sus contextos favoritos (el granero en The Roost y la residencia de los señores Ulman en The House of the Devil), no es extraño que en The Innkeepers nos encierre en un hotel que le permite conducir al espectador a su merced por un terreno armado con dinamita que prorroga su explosión hasta el último acto, algo que seguro les suena a aquellos familiarizados con su cine.
Luke y Claire pasan sus últimas horas como únicos empleados en un hotel que está apunto de echar el cierre tras años de actividad. Extasiados por un soporífero aburrimiento deciden indagar en la leyenda de Madeline O’malley, cuyo espíritu aparentemente sigue vagando por las pasillos del hotel.
Lo mejor: Claire y Luke.
Lo peor: El final. Que no cuenta nada interesante.