Deadball

¡Despelote "made in Japan"!

Deadball

Ver ficha completa



Deadball

Jûbei tiene súper poderes. En un futuro diatópico el joven muchacho se convierte en terrorista tras matar accidentalmente a su padre, mientras practicaban un poquito de béisbol. Las habilidades marciales de Jûbei lo llevan a ser uno de los criminales más buscados por el dictatorial estado, y a todo cerdo le llega su San Martín. Una vez capturado, le proponen a nuestro héroe canjear su condena por infiltrarse en una liga de béisbol entre prisiones. Entre la espada y la pared, y con la esperanza de encontrar a su hermano también preso, accede a participar por mucho que odie usar sus poderes en el traumático deporte. Una vez en la cárcel/campo de concentración se da cuenta de que la liga esconde algo más. Su equipo rival, Las Dalias Negras, le enseñaran que el béisbol no está reñido con la masacre, como el se obstina en creer.

Deadball es uno de los más recientes splatters, de la factoría Sushi Typhoon, productora nipona independiente aglutinando a varios directores como Yoshihiro Nishimura, Noboru Iguchi o incluso el polémico Sion Sono. Una empresa que nació con la voluntad de conseguir una libertad creativa que pudiese dar salida a su visión netamente pop del terror. Una visión compartida por muchos artistas orientales – muy interesante sería repasar la carrera del creador de videojuegos Suda 51, cuyo estilo corre paralelo al de la Sushi Typhoon – , donde lo visual sirve de vehículo de entretenimiento renunciando a profundas reflexiones morales o filosofía zen, en este caso se trata de epatar el ojo del espectador.

Lo mejor: Su desenfadado y gamberro humor. La actuación de Tak Sakaguchi.

Lo peor: Su propia condición de producto intrascendente.


Nightclub School Hospital

¡Cómo alucino con la seguridad social china!

Nightclub School Hospital

Como siempre, tenía que ser China el lugar de donde surjan las ideas para remontar las crisis de liquidez que padecen los estamentos públicos. Es de sobra conocida la situación de la sanidad en España: paupérrima y con serias dudas sobre su futuro. Así que toca renovarse o morir, buscar soluciones que no pasen por el recorte. Y fijaos cual podría ser la clave, convertir nuestros hospitales en disco bares y abrirlos como escuelas en horarios coincidentes. Pastilleros, médicos y estudiantes reunidos en un mismo lugar, ¿no suena idílico?

Don't Stop online

Ya podéis disfrutar del mediometraje de Sergio Morcillo

Don't Stop online

Don’t Stop, durante el pasado año, estuvo presente en un total de seis Festivales (Festival Amics Mutants, Navidades Sangrientas, Bloody Weekend, Shots, El Sector y ZinemaZombie Fest), logrando el premio del público en el Festival Navidades Sangrientas y el premio especial del jurado al mejor cortometraje en Amics Mutants de Llobregat. También ha estado presente en festivales de Colombia y Francia.

Noche de Miedo

¿Era realmente necesario?

Noche de Miedo

Ver ficha completa

  • Título original: Fright Night
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Craig Gillespie
  • Guión: Marti Noxon
  • Intérpretes: Anton Yelchin, Colin Farrell, Imogen Poots
  • Argumento: Un vampiro se muda a una urbanización y empieza a nutrirse de sus vecinos. Entre ellos se encuentra un joven y su novia, que al ser testigos de sus andanzas nocturnas se convertirán en su nueva presa.


Noche de Miedo

Los vampiros y los remakes están más de moda que nunca. Es por ello que encontrarnos con la actualización de un pequeño clásico del cine de chupasangres como Noche de miedo (Fright Night, 1985) no lleva a la sorpresa. Sin embargo, aunque simpática, entretenida y recordada con nostalgia por aquello de los añorados ochenta, aquel Noche de miedo no es una película que, al menos fuera de Estados Unidos, se recuerde cómo algo especial. En realidad, es un divertimento de género, siendo estrictos, del montón, pero con las dosis justas de frases, momentos y personajes para destacar por encima de mucho de lo estilizado y del deja vu que se vive desde hace años. Esta nueva versión no ha llegado para mejorar demasiado, pero al menos mantiene esa simpatía y cierto aire ochentero.

Me la esperaba peor…

Lo mejor: Colin Farrell y el moderado respeto hacia la tradición ochentera.

Lo peor: Lástima que algunos efectos CGI y el 3D sean totalmente innecesarios.