Estrellas del pop Vs Animales grandotes
De la mano de Mary Lambert, directora de Cementerio Viviente y su secuela, nos llega una película producida por The Asylum para la cadena SyFy. Bueno, más que una película sería una reunión de amigos que quedan para hacer algo juntos y pasárselo pipa. Los protagonistas de la película, aunque del título se desprenda que son los monstruos, son en realidad dos cantantes pop (ambas chicas) más preocupadas en enfrentarse entre sí que en luchar contra los propios bichejos. A una de ellas la conocemos todos por su participación en Mega Piraña: Tiffany. La otra es Deborah Gibson, cantante y compositora pop que, al igual que Tiffany, empezó de manera muy precoz en esto de la música, siendo la artista más joven en escribir, producir e interpretar una canción que alcanzó el número 1 en los EEUU, Foolish Beat. Si a esto le sumamos el cameo que lleva a cabo el cantante y batería de The Monkees, Micky Dolenz, ya tenemos a tres viejas glorias reunidas y dando guerra… bueno, unas más viejas que otras.
Unos activistas en pro de los animales deciden entrar en unas instalaciones donde hacen pruebas a las serpientes para liberarlas y así devolverlas a su hábitat natural, los pantanos. Allí empezarán a crecer a tal tamaño que se comerán a la fauna autóctona de la zona, los caimanes. La sheriff del lugar, para poner fin a tal masacre, tiene la genial idea de administrar hormonas de crecimiento a los caimanes para que así puedan defenderse. A priori la cosa funciona, pero cuando los caimanes empiezan a poner huevos y estos son devorados por las serpientes, empieza un círculo de crecimiento por parte de las dos especies imposible de parar. Si es que a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Lo mejor: Su poca seriedad y credibilidad como película, convirtiéndose en un vídeo de amigos para ver en sus fiestas privadas.
Lo peor: Que los bichos que nombran en el título quedan tan solo en un segundo plano.