Junkie
Una imprescindible dosis de comedia negra

- TÃtulo original: Junkie
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2012
- Director: Adam Mason
- Guión: Adam Mason, Simon Boyes
- Intérpretes: Robert LaSardo, Daniel Louis Rivas, Tess Panzer, Andrew Howard
- Argumento: Danny decide dejar las drogas para disgusto de su hermano, que lo lleverá de una experiencia salvaje a otra para recordarle lo especial que puede llegar a ser el mundo de un yonkie.

Quiero agradecer públicamente a Adam Mason poner a nuestra disposición, de forma privada, su última película, incluso aun sin terminar. De hecho, he sido de los primeros privilegiados en visionar una copia en crudo. Aunque faltaba buena parte del “score” ambiental, para nada ha adulterado la experiencia – las partes ya grabadas son geniales, y los temas que complementan los títulos de crédito una delicia, que comparto a gusto personal –. También me gustaría destacar que resulta imprescindible complementar la lectura de esta reseña con la entrevista que realizamos recientemente a su autor (AQUÍ).
Así pues, y ya que se trata de una primicia, espero que me disculpéis por ser algo moroso con los detalles arguméntales de la misma. Contiene una importante dosis de sorpresas que ni os debéis perder ni deben ser arruinadas por cualquier gilipollas…
Danny y Nicky dos hermanos adictos a casi todo. Danny decide dejar las drogas, no puede más. Nicky no lo ve claro y continua empujando a su hermano hacia la espiral de autodestrucción que caracteriza a la casa en que viven. La locura empieza a adueñarse de los habitantes de la casa. Los bizarros personajes acompañan a Danny en su enfrentamiento con los demonios de su interior. Una lucha que no puede acabar bien, ¿o sí?
Lo mejor: La fotografÃa, la iluminación, los actores, los diálogos, planificación de escenas, el guión... y la música ambiental si hubiera!
Lo peor: Al tratar sobre un tema tan controvertido de forma amoral y extrema puede no ser del gusto de todo el público. Tiene momentos tan intensos que luego, otras escenas más calmadas casi dan bajón… ¡como cualquier droga!


