Backslasher
Sexo y sangre en la red

Cuando Becca se aventura en un nuevo negocio de venta de juguetes sexuales y lencería erótica, sabe perfectamente que su presencia en las redes sociales es crucial para alcanzar el éxito. Junto a su amiga Ruby gestiona un canal de TV erótico, mientras su blog acumula fans de manera exponencial. Futuros clientes que harían lo que fuera por tenerla como amiga virtual. Pero hay alguien al que no le gusta que Becca tenga tantos amigos en la red, y tras una serie de escalofriantes encuentros con un misterioso acosador, algunos de sus seguidores empiezan a morir de manera violenta.
Backslasher es una película británica de bajísimo presupuesto (2.000 libras fueron suficientes para sacarla adelante) producida, escrita, musicada y dirigida por un desconocido Tim Cowles, en su intento de crear un Scream british-low-budget (y esto no me lo invento yo, si no que lo extraigo de una entrevista concedida recientemente por el propio director) a base de sexo, nuevas tecnologías y el sempiterno asesino que esconde su rostro tras una máscara.



