The Prodigies 3D

Listos y letales

The Prodigies 3D

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Prodigies 3D

Pese a que muchos de sus títulos no llegan a España, o si lo hacen es de tapadillo, la animación francesa es una de las más potentes e innovadoras del mundo. Un cine que además, por lo general, apuesta por un público adulto y por propuestas alejadas de lo que vienen a traernos las factorías americanas como Disney o Pixar. Películas como “Bienvenidos a Belleville”, la infantil “La profecía de las ranas”, “Los cuentos de la noche” de Michel Ocelot, la franco-canadiense “Kaena, la profecía” o “Un gato en París” son un ejemplo (entre cientos) de la diversidad visual y calidad de sus títulos. Acercándose más al manga, aunque con un hilo argumental muchísimo más sencillo de seguir, se presentó en 2011 The prodigies.

No os dejeis llevar por primeras impresiones de las imágenes o por el trailer que acompaña a esta reseña. Bajo la apariencia de film juvenil de mediocre calidad (al comienzo parece una secuencia de las que se intercalan en los videojuegos con el propio motor gráfico) se esconde un film de animación sobresaliente en lo técnico, y soprendentemente violento y adulto en su argumento.

Lo mejor: Un espectáculo visual, violento, hipnótico y fresco.

Lo peor: Al guión le faltó un hervor.


El Ángel Caído

Lo más sagrado que puedes perder

El Ángel Caído

William Hjorstsberg: Un Ángel de alas negras

William Hjortsberg nació en Nueva York en 1941. Tras estudiar durante algunos años en el Dartmouth College, Yale School of Drama y la Universidad de Stanford, en cuya revista publicó varios relatos, Hjortsberg decide dedicarse por entero a escribir novelas, guiones de cine y artículos periodísticos para revistas como Esquire, New York Times Book Review, y San Francisco Focus entre otras muchas.

Ha escrito varios guiones para el cine, como «Legend» (1985), dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Tom Cruise, o «El corazón del ángel» (1987) – basada en su novela «Falling Angel» –, dirigida por Alan Parker y protagonizada por Mickey Rourke y Robert De Niro. Entre sus novelas destacan «Gray Matters» (1971), una ficción científica ambientada en un mundo devastado por la Tercera Guerra Mundial, y «El ángel caído» (1978), una historia policiaca de terror traducida a más de doce lenguas.

Harold Angel, un detective buscavidas con oficina en Nueva York es contratado por un misterioso caballero francés de aspecto siniestro para localizar a Johnny Favorite, un popular cantante de fulgurante carrera desaparecido quince años atrás, después de ser ingresado en un hospital en estado vegetativo. Angel rastrea el pasado del cantante desaparecido en busca de una pista sobre su paradero y pronto se verá atrapado en una trama oprimente y peligrosa en la que el vudú y los ritos satánicos parecen jugar un papel relevante.

Elfie Hopkins

Adolescentes vagabundos quieren ser detectives

Elfie Hopkins

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

Elfie Hopkins

Elfie Hopkins es el primer largometraje de Ryan Andrews, coprotagonizado por Ryan Winstone y su hija Jaime Winstone, cuya presencia - la de ambos – intenta potenciar el aspecto comercial de la propuesta. Es innegable que el tráiler de Elfie Hopkins era muy prometedor, al igual que las sorprendentes buenas críticas que la película fue cosechando en sus primeros pases y que convirtieron el debut de Ryan Andrews en un producto muy esperado por parte de los aficionados…; y eso es jugar con fuego Mr. Andrews.

Cuando uno ve los primeros minutos de Elfie Hopkins se encuentra con un inicio de película absolutamente genial. Unos primeros minutos muy prometedores que anuncian lo que parece ser un soplo de aire fresco. Se nos presenta a Elfie (Jaime Winstone) como una persona muy inmadura que, a pesar de sus 22 años, sigue siendo una adolescente incapaz de enfrentarse a los problemas que la rodean y de superar la muerte de su madre - y eso es algo que va a tener que aprender en este extraño viaje que está a punto de emprender – . Le acompaña su amigo Dylan (Aneurin Barnard) enamorado de Elfie desde que la conoció e incapaz de confesarle sus sentimientos por el miedo al rechazo y a perderla para siempre. Por otro lado están sus nuevos vecinos, los Gammons, una familia de alta sociedad, increíblemente rica y procedente de otro país, cuyas costumbres extrañan a nuestra protagonista desde un primer momento. A esa extrañeza por la presencia de los Gammos se le suma un gran número de inexplicables desapariciones que están aconteciendo en la zona.

Lo mejor: Su banda sonora.

Lo peor: El resto.


Dust Up

La vida en el desierto es muy dura

Dust Up

Un vigilante con un solo ojo y un oscuro pasado está dispuesto a cambiar su vida, y para lograrlo es imprescindible dar un primer paso: cambiar su ametralladora para una esterilla de yoga. Pero cuando se encuentra con una joven y hermosa madre envuelta en un grave problema con el capo de una banda de traficantes de droga caníbales, se dará cuenta de que su destino seguirá siendo el de impartir justicia. Asociado con un nativo americano de lengua suelta, nuestros héroes se enzarzarán en la pelea macarra del siglo.

“Es como si los hermanos Coen y Quentin Tarantino hubieran colaborado, mano a mano, en un guión dirigido por el Oliver Stone de Natural Born Killers”. No se me ocurre un mejor piropo para este Dust Up, un exploit de aires setenteros escrito y dirigido por Ward Roberts y protagonizado por Amber Benson, a la que supongo que los aficionados a la popular serie Buffy La Cazavampiros recordaréis por interpretar el papel de Tara Maclay.